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En busca de los objetivos que te harán acercarte a tu propósito

Propósito y objetivo no son sinónimos.

Por eso usamos dos palabras diferentes. Parece lógico, pero es que llevo desde finales del año pasado (que con la distorsión temporal que no está trayendo la pandemia, me parece que hace ya muchísimo) viendo una y otra vez como se usan como sinónimos estos dos términos. Y para que lo que haces te funcione, cobre vida el sentido que le das y optimices tu esfuerzo y energía necesitas entenderlos y definirlos bien.

Propósito Objetivo

¿Por qué no podemos usar propósito y objetivos como sinónimos?

Objetivo tiene que ver con lo que queremos lograr. Y los resultados derivados de conseguir ese objetivo nos acercan cada vez más a nuestro para qué, a nuestro propósito.

¿Para qué hacemos lo que hacemos? Para contribuir, para dejar un legado, para aportar, para resolver en un problema de los miles que tiene el mundo.

Propósito Objetivo

Un ejemplo

Mi propósito es que en el mundo haya personas capaces de poner su talento al servicio de su propósito y disfruten en este camino. Y que cuando esas personas monten empresas diseñen contextos saludables para que esas personas exploren su talento su potencial. Lo simplifico en algo así como que en el mundo existan muchas personas que les brillan los ojos cuando ponen su talento al servicio de los demás.

Me mueve esto. Es lo que me da energía para que, este finde, haya hecho lo que tengo que hacer para acercarme a él. Conducir 5 horas hasta Pamplona, comer a toda leche para encerrarme con mis alumnos de ESIC otras 5 horas y conseguir que entiendan y se enamoren de la importancia de entender que el liderazgo no tiene tanto que ver con ello como con su capacidad de ponerse al servicio de sus equipos para que impulsen su desarrollo profesional, propicien su autonomía y compartan una visión conjunta para acercarse juntos al propósito. Y al día siguiente, lo mismo pero al revés. Hasta llegar a casa reventada. Y feliz. Pero reventada.

¿Para qué lo hago? Para que acercarme a mi propósito. Para sentir que mi misión como profesional me acerca a la consecución de mi propósito.

¿Qué quiero conseguir? Formar a personas que van a estar directamente relacionadas con mi propósito en escuelas de negocio con alma y alineadas con mis valores.

¿Cómo puedo saber cuál es mi propósito?

Mi propósito no lo renuevo cada año. Lo matizo. Lo defino más y más. Pero la base es la misma: personas que plenas y realizadas con lo que hacen con su talento.

Las preguntas que tienes que hacerte sobre tu propósito.

  • ¿Qué te mueve?
  • ¿Con qué te gusta contribuir?
  • Con independencia de que existas o no en este mundo (madre mía, que tremenda me pongo…)
  • ¿Qué te gustaría que cambiara?
  • ¿Qué legado te gustaría dejar en el mundo?

¿Cómo me marco los objetivos para conseguir mis resultados?

¿Cómo puedo marcarme mis objetivos?

Mis objetivos me los defino cada año. Los divido en objetivos más pequeños. Les pongo tiempo límite, los oriento a los resultados y me marco indicadores de logro para saber si por ahí bien o es un callejón sin salida que me está haciendo perder tiempo y energía. Y para ello uso la agenda que mi querido Jonathan Escobar ha desarrollado en Actio Global.

No te voy a contar lo de los objetivos SMART, te lo prometo que no. Te dejo el enlace a las mil millones de entradas sobre esto, por si quieres refrescar la memoria.

Pero mira esta forma de plantearnos los objetivos que nos ofrecen los reyes absolutos de lo que hacen los profesionales de alto rendimientos.

Necesitas definir previamente los resultados que quieres alcanzar y las acciones que tienes que hacer para llegar a ellos.

Las preguntas que tienes que hacerte sobre tus objetivos

Objetivo: ¿Qué quieres conseguir?

Resultados: ¿Cómo sabrás que lo has conseguido?

Acciones: ¿Qué cosas vas a hacer para conseguirlas?

Indicadores de logro: ¿Cómo vas a saber que lo estás consiguiendo?

Objetivos Proposito

Propósito y objetivo no son lo mismo. Y si tú no estás teniendo todo esto en cuenta, las acciones que diseñas para conseguir lo que quieres y mereces para ti no te están dando fruto.

No te pierdas en la búsqueda de tu propósito: por encima de todo… ¡disfruta del camino!

Soul es de una belleza, de una sutilidad y de un mensaje como pocas pelis de Pixar. Imagino que, en un intento de simplificar al máximo conceptos tan complejos, nos enseña los efectos del determinismo sobre la percepción de felicidad de las personas. El pequeñín verde es el alma de 22: “dicen que naces para algo, pero ¿cómo sabes qué es esa cosa? ¿Qué pasa si eliges la incorrecta? O la de otra persona, quedas atrapado”

No es que vengas con el propósito predeterminado. Disfrutar en la acción, en la exploración, en los pasos del camino en la propia vida, es en sí mismo el mayor de los propósitos.

Léeme con atención: si tienes más de 40 años y no has encontrado tu propósito… ESTÁ BIEN. Y si lo has encontrado TAMBIÉN.

En los dos casos, llevarás a cabo acciones que te van a llevar a contribuir a un propósito. Para algunas personas, esas acciones que le llevan ahí será su gasolina y su motivo para levantarse cada día. Y para otras, no. Y no pasará nada. En tu capacidad para disfrutar del camino estará tu verdadera maestría. Y, queridísimo mío, esto es un reto que se juega en el segundo a segundo con la misma intensidad para todos.

Proposito Objetivo

¿Entonces por qué doy tanto la “barrila” con el propósito?

Porque la forma más potente de impulsar tu desarrollo profesional es trabajar para acercarte a tu propósito. Porque el propósito te trasciende. Te hace quitarte importancia a ti y a tus miedos. Porque está orientado a los demás y por eso te saca de encima todas las limitaciones de nuestro ego. Porque cuando acción y propósito se alinean emerge con una fuerza sobrehumana: la vocación. Porque ahí, no hay quien te pare.

No puedo acabar el post sin confesártelo: en el interior de mi corazón, tengo la gran intuición y muchas certezas de que la vida con propósito es más fácil. Y también sé y he visto ante mí miles de propósitos hechos pedazos bajo toneladas de los restos de las veces que te han dicho que eso que a ti te movía no servía para nada, que el arte no te iba a dar de comer y que las personas de bien no estudiaban eso.

Y a mi me flipa ayudarte a reordenar todo empezando por desempolvar tu propósito. Si no eres capaz de encontrarlo, sílbame.

Veo cada día mucha necesidad de orden en tus piezas. Si ya sabes qué tienes, necesitas saber cómo lo vas a colocar. Y empezar distinguiendo los conceptos, es imprescindible.

Porque, te adelanto que la cosa no acaba aquí. ¿Cómo podemos diferenciar los objetivos de las metas? ¿O son lo mismo? En el próximo post nos metemos aquí de pleno.

Y, ahora, ya sabes lo que te toca: acción! 😉 Dime, si a éstas alturas del año, ya sabes para qué haces lo que haces y qué tienes que conseguir para lograrlo. ¡Vamos!