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¿Facilitar o captar la atención? Esa es la cuestión

¿Facilitar o captar la atención? Esa es la cuestión

Facilitar la atención requiere pedirla prestada a alguien que ya muestra cierto interés en lo que cuentas y devolvérsela  mejor que cuando llego.

Captar la atención implica “robársela” a cuántas más personas mejor con la esperanza de que lo tenemos para darle le guste y se quede. Caben aquí dos posibilidades, que efectivamente la suerte haga efecto y lo que le damos le sirva o que no sea así y simplemente has tenido de él un trocito fugaz que no os ha servido para nada. Ni a él ni a ti.

3 premisas para todo esto de la comunicación y la atención.

Los protagonistas de esta fiesta de la comunicación de nuestra propuesta de valor y la atención de los que parto son estos:

  1. La irrupción de la tecnología, las redes sociales, etc están/han acostumbrado a nuestra mente a estímulos rápidos que capten (roben) nuestra atención rápidamente. Nuestra mente busca la ley del mínimo esfuerzo y quiere más de esto. Lo quiere para lo fácil y el problema (del que no estamos siendo del todo conscientes y en el futuro lo vamos a FLIPAR) es que ahora también lo quiere para lo complejo.
  2. Los profesionales que divulgamos contenido (de cierta complejidad) hasta hace diez años (más o menos, ya me entiendes) conseguíamos la atención de las personas potencialmente interesadas en nuestras temáticas con artículos, post, libros, videos largos, lecciones magistrales incluso y todos éramos muy felices y comíamos perdices.
  3. Con la irrupción del punto 1, esos mismos profesionales del punto 2, en la actualidad tenemos dos opciones:
  • Iniciar una lucha encarnizada por captar y robar la atención del primero que pase por ahí para así vencer la fuerza de los algoritmos que solo posicionan lo corto, lo rápido, lo visual, los “anuncios de publicidad” en definitiva (y entonces me explicarás cuando trabajas, porque la gestión de todo esto es un oficio en sí mismo al que o dedicas toda tu jornada laboral a ello o lo subcontratas a un profesional del marketing)
  • Iniciar una aceptación de que tus posibilidades de salir de tu famoso segundo círculo son muy escasas y en lo que te debes centrar es en facilitar la atención de las personas que realmente tienen interés en tu contenido. Ellos van a hacer el esfuerzo de prestarte su atención y tú te vas a dejar la piel en ponérselo fácil (sin desvirtuar el contenido) y devolverles su atención infinitamente mejor.

Y para la relación de la atención con la marca personal….

En el #DiaDeLaMarcaPersonal hablamos sobre el impacto de la inteligencia artificial en la gestión de la marca personal.

Preparando la intervención que, en esta ocasión, he tenido el privilegio de hacer con Andrés Pérez Ortega, llegábamos a la conclusión que en tiempos de Chat GPT (y lo que está por venir) el contenido y el respeto a su complejidad debe seguir siendo el rey pero la parte teórica ya nos la va a dar la IA.

Nosotros debemos encargarnos de conseguir llevar la atención y los recursos cognitivos e intelectuales de quién necesite integrar a esa formación hacia la complejidad que necesita y conseguir que, por encima de todo, le aporte un valor.

Y a generarles un contexto de calma, reducción del ruido y confianza en el que, por fin, puedan volver a encontrar un espacio para pensar (y para sanar del caos ahí afuera)

No nos vamos a diferenciar por nuestra capacidad para curar contenido, ni por nuestra capacidad para sintetizar, ni siquiera por la calidad de nuestras ideas.

Mi teoría, por tanto, es que poco a poco, formadores, divulgadores, consultores, y en general, cualquier profesional que comparta contenido complejo con otras personas que lo necesitan, debemos especializarnos para ser facilitadores de la atención de las personas.

Seremos facilitadores de la atención de las personas

¿Por qué un alumno de un master se va a meter 5 horas conmigo en un aula? Si quiere el contenido sintetizado le basta con preguntar a Chat CPT. Ni te cuento si necesita las ideas principales de una referencia bibliográfica. Ejemplos de paso a paso y de cómo hacerlo en un caso práctico se convierten en plaga en Youtube y en TikTok.

Mi única propuesta de valor a un valiente que decide invertir 10 horas de formación (5 el viernes por la tarde y 5 el sábado por la mañana, ahí es nada) es que le aseguro que durante esas 10 horas  conseguiré que su atención esté focalizada en todo momento. Y que, cuando todo acabe, se sienta bien por vivir a esa experiencia de aprendizaje.

Seremos facilitadores de la atención de las personas porque seremos capaces de generar espacios en los que ellos sean el centro de (¿adivinas?) atención.

Tentaciones en las que podemos caer si no ponemos atención

Dos peligrosas tentaciones en la que todos somos susceptibles de caer/hemos caído:

  1. Reducir la complejidad.

  • Una idea, un video con fuegos artificiales y bailesitos sensuales para que nos hagan casito.
  • Como nadie me va a leer en el blog, ni muchísimo menos en un libro, vamos a desfogarnos lanzando ideas desmembradas que luego hilaremos en Twitter (que ahora lo llaman X) o abrámonos el Threads de moda que así alguien, por fin, nos dará la atención que tanto anhelamos.
  • Como “la gente ya no lee” hagamos libros de pinta y colorea, repletos de frases de sobres de azúcar.

NOTA importante: La gente si lee. Lee lo que le interesa. Lo extraño es conseguir hacer algo que le interesa a mucha gente. Y eso ha sido complejo antes y ahora. Durante unos años nos creímos que todos teníamos la posibilidad de llegar a todo el mundo. Y no.

  1. Disminuir o eliminar la comunicación de nuestra propuesta de valor.

  • Como ya no tengo el mismo número de lecturas en mi blog, no escribo (ni ahí ni en ningún otro canal)
  • Como hace un montón que no me cae ni un solo seguidor despistado en Instagram, abandono todas mis redes sociales y mi estrategia de comunicación.

NOTA importante: Ni lo uno ni lo otro. Si tus potenciales clientes ya no están ahí, crea o busca otro lugar, pero dejar de divulgar tu propuesta de valor nunca será una buena idea si quieres gestionar tu marca personal.

Sí, soy yo vestida de Papá Noel, si mantienes tu atención hasta el final del post te enseño el “chou” completo…

Algunas preguntas dolorosas que me hago…

¿Será que durante una época nos dejamos cegar por el like? ¿Será que se nos olvidó que todo esto empieza por querer aportar valor a quiénes nos necesitan y que el resto de métricas de vanidad nos deben dar completamente igual? ¿Será que tanto esfuerzo no nos compensa si solo llegamos a unos pocos?

NOTA importante: Busquemos y creemos los lugares en los que compartir con personas alineadas con nuestros valores, nuestro propósito y nuestros contenidos (no con gente, así en genera). Yo disfruto un montón de los correos de vuelta que recibo de las personas que están suscritas a mi Newsletter. Creo que no llegamos a 300 (au, au, au, podríamos gritar en la siguiente). Suficientes, nos entendemos. Me puedo expresar con absoluta tranquilidad y confianza. Sin miedo a juicio. Me suelto infinitamente más que aquí. Soy aún más burra y más yo. Les sirven, me escriben para decírmelo y, lo mejor de todos, muchos me contratan porque ya han sido mis clientes o porque están a punto de serlo. Y el que no, anula su suscripción y es maravilloso que así sea. Busca tu lugar para facilitar la atención. Y deja ir libremente al que siente que no la puede perder contigo.

Si no le gusta la muestra jamás querrá tu producto.

Atención, atención…

Mantenerse fiel a la complejidad y buscar todos los caminos posibles para faclitar el camino de la atención hasta ella será nuestra verdadera diferenciación profesional.

Los clientes, sea cuál sea el área, seguirán teniendo problemas cada vez más complejos, que requerirán soluciones cada vez más complejas.

Y cuando las necesiten de verdad, no buscarán al del contenido que roba para entretener. Buscará (y se esforzará por atender) al del contenido que facilita para aportar. Tú decides hacia dónde quieres llevar tu atención, tu energía y tu acción.

Hasta aquí. Puedes descansar ya

Es solo una hipótesis. Una apuesta. Y una declaración de intenciones. Nada de lo que has leído hasta ahora es una afirmación categórica. No creo que haya nadie que la tenga. Pero necesitamos ir en alguna dirección.

Estoy bien atenta para escuchar la tuya. Espero que me lo pongas fácil 😉

Lo prometido es deuda

Feliz Navidaaaaaaaaaaaad!!!