¿Te has preguntado alguna vez qué es talento o qué significa talento? A menudo pensamos que solo “tienen talento” las personas que destacan en áreas muy concretas, pero lo cierto es que todos poseemos distintos talentos que, en muchos casos, ni siquiera llegamos a reconocer.
Dicho de forma sencilla, cuando te planteas qué es un talento, puedes entenderlo como aquella capacidad o habilidad que se te da bien de manera natural y que, además, disfrutas al practicarla. Sin embargo, el talento también se desarrolla con la práctica, la experiencia y la constancia. Pero, te voy a explicar todo mejor.
¿Qué es talento?
Es muy complejo. Tendría más visitas en este post si te diera una versión reducida y facilona de qué es el talento. Pero para eso tienes mil millones de artículos. Si quieres acercarte con más profundidad al concepto (pero sin despeinarte, que eso ya lo hago yo por ti) te invito a leer este post.

Antes necesitas saber por qué es interesante para ti saber qué es talento.
- Porque es tu producto. Es la herramienta que está en lo más profundo de tu desarrollo profesional.
- Porque es la forma en la que te comportas profesionalmente. Y solo si la conoces eres capaz de comunicarlo, de mejorarlo y de ponerlo en valor.
- Porque si trabajas con personas, tu misión es identificar los comportamientos que las personas ponen en marcha relacionados con su talento. Para darles feedback sobre ellos y para entrenar nuevas conductas que les ayuden a conseguir sus objetivos.
- Porque las personas somos portadores de talento y si lo guardamos de poco nos sirve.
- Porque somos capaces de percibir más beneficios personales, profesionales y económicos en la medida en la que conocemos mejor nuestro talento y las estrategias más adecuadas para ponerlo en acción.
¿El talento es innato o adquirido?
Esta pregunta sale a relucir una y otra vez: “¿El talento es innato o adquirido?” Podemos decir que nace de una mezcla de predisposiciones genéticas, entorno y aprendizaje. Hay personas que, de manera natural, muestran aptitudes destacables en ciertas áreas desde muy pequeñas. Pero incluso esos dones requieren práctica, motivación y disciplina para florecer al máximo.
Por eso, hay talentos que descubrimos en una etapa temprana y otros que se van revelando a medida que exploramos nuevas experiencias. La clave está en tener curiosidad, estar abiertos a aprender y trabajar en lo que nos apasiona. Y ahora os voy a poner varios ejemplos, para que lo entendéis mejor…
Lo que sale en «Tú si que vales» y similares: Talento Natural

Disfruta de lo que te ha venido de serie. Disfrútalo, usa tu regalo. No dejes de explorar en esos talentos naturales que te han sido dados. Y ten en cuenta esto:
Casi todo lo que te rodea está atento a ese momento en el que decides poner tu talento en acción para ¿potenciarte? No. Casi siempre es no. Así que, presta atención: ¡no hagas mucho caso! Céntrate en hacerlo crecer y busca esos resultados positivos en los demás de los que un poco más tarde hablaremos.
Lo que entrenas, lo que vives, lo que estudias: Talento adquirido

Este no es tan vistoso. Es el talento del día a día. Es el que hemos desarrollado casi todos con un equipaje de serie normalito y es el que nos va a dar de comer. Así que centra toda tu energía en saber:
- ¿Qué sabes?
- ¿Qué sabes hacer?
- ¿Cómo lo haces? ¿Qué te impulsa a la acción?
Y cuando lo tengas identificado, entonces entrénalo. ¿Para qué? Para mejorarlo. Porque cuánto más mejores tu producto, más resultados obtendrás. Cuántos más resultados más confianza en ti. Cuánta más confianza, más facilidad para comunicar los beneficios que aportas. Cuántos más beneficios perciban los demás en ti, más valor estarán dispuestos a entregarte. Y vuelta a empezar. Y aquí (y en ningún otro lugar) radica la «magia» del desarrollo profesional.
Lo que te queda aún por ver de ti: Talento Potencial

Ese camino de crecimiento, de exploración, de probar, de diseñar contextos para ir incrementando la dificultad de los comportamientos que ponemos en marcha desde un punto de vista profesional es lo que nos lleva a descubrir nuestro potencial. ¿Tienes talento? Sí. ¿Está desarrollado al máximo? Nunca. Siempre habrá un impulso más para mejorar en la puesta de acción de tu talento. Si nos centramos en conseguir resultados nos cegamos, nos comparamos, decrecemos. Si nos centramos en cómo mejorar en mi talento para alcanzar el máximo de mi potencial, crecemos.
Pero, una duda frecuente en mis consuiltorias es: ¿Para qué sirve el talento? Te explico.
¿Para qué sirve el talento?
Al principio, podría parecer que el talento es algo que simplemente te hace destacar, pero la realidad es que va mucho más allá. Cuando reconocemos nuestras fortalezas y las ponemos al servicio de los demás o de un objetivo profesional, experimentamos mayor satisfacción, crecemos a nivel personal y contribuimos de forma significativa en nuestro entorno.
Tener presentes nuestros talentos y saber cuándo usarlos nos ayuda a ganar seguridad, enfocarnos en lo que se nos da mejor y, sobre todo, a disfrutar más de lo que hacemos.
Recuerda siempre: Talento sin acción no sirve de nada

Desde que naces y durante toda tu vida estás invirtiendo en que tu talento sea útil para los demás. Tus creencias, las etiquetas que te van colgando, el sistema y toneladas de escombro gris oscuro encima de ti te están impidiendo enseñárselo con alegría al mundo. Pero que sepas que lo natural es poner nuestro talento al servicio de los demás. Con el objetivo de resolverles un problema y encontrar una recompensa económica y emocional en este hecho. Todo lo demás, sobra.
Los resultados de tu talento: desempeño

Este concepto es muy fácil de entender. Y te lo explico por dos cosas: por si estás formando en el ámbito de los RRHH (a mis alumnos del Máster de Dirección de RRHH de ESIC les doy mucho la chapa con esto) o por si en tu organización realizan evaluación del desempeño. Para que sepas que hay alguien que se encarga de identificar qué necesitan en la empresa, qué comportamientos pones tú en marcha para resolverlos y qué formación o entrenamiento tienes que llevar a cabo para desplegar tu potencial y crecer como profesional dentro de la empresa. Tu gran reto es que esto mismo lo hagas tu contigo.
Ante la complejidad de este proceso, muchas organizaciones optan por contratar profesionales expertos. En tu caso, puedes hacer lo mismo (casualmente es a lo que me dedico yo :P)
El beneficio que promueves en los demás: valor

En realidad medir el desempeño está bien pero no es suficiente. Lo importante es centrarnos en la aportación de valor que haces con tu talento. ¿Cuántas y qué mejoras puedes hacer en la vida de los demás con tu talento? ¿Cuántos beneficios voy a obtener tras tu paso por mi vida? Aquí debemos centrar nuestra comunicación.
¿Por qué es importante descubrir nuestros talentos?
La importancia del talento está directamente relacionada con nuestro bienestar y nuestro potencial de crecimiento. Por eso, cada vez más personas se preguntan: “¿Por qué es importante descubrir nuestros talentos?” y “¿Por qué son importantes los talentos?”. La respuesta es sencilla: cuando te conoces mejor y reconoces tus puntos fuertes, puedes tomar decisiones más alineadas con tus valores y tus aspiraciones.
De esta forma, aprovechar lo que se te da bien no solo te impulsa a ser más creativo o productivo, sino que también te aporta una sensación de plenitud. No te olvides de esto: compartir y potenciar esos talentos con tu comunidad genera un efecto multiplicador “tú brillas y ayudas a otros a brillar también”.
Lo que le da sentido a todo: el propósito

Este proceso de entregar y mejorar nuestro talento para que los demás obtengan beneficio y nosotros una recompensa a cambio es cansado. El impulso que nos mueve a la acción es la ilusión de acercarnos a nuestro propósito. A sentir, que, de alguna manera estamos contribuyendo a un propósito amplio y que nos trasciende. Conocerlo y trabajar para acercarte a él hace que toda tu vida tenga más sentido. Se puede vivir sin propósito, pero es más cansado (y menos divertido) Tengas la edad que tengas, intenta ir a por él.
¿Cómo descubrir mi talento?
Llegados a este punto, tal vez te preguntes: “¿Cómo descubrir mi talento?” o “¿Cómo saber cuál es mi talento?”. Empieza por observar qué actividades te entusiasman, en cuáles pierdes la noción del tiempo y qué áreas te generan curiosidad o disfrute genuino.
También puede ayudarte:
- Pedir feedback: pregunta a personas de confianza en qué consideran que destacas.
- Probar cosas nuevas: a veces tu talento está esperando que te atrevas a salir de la rutina.
- Analizar tus logros: reflexiona sobre qué te ha llevado a conseguir resultados positivos en el pasado.

Pon tu talento en acción

Pon tu talento en acción. En todos los contextos en los que tengas oportunidad. Los puestos de trabajo es la opción más extendida y hasta ahora la más frecuente. Pero no necesitas tener un trabajo para poner tu talento en acción. Necesitas tener personas que te necesitan, tienes que saber cuáles son esas necesidades y necesitas explicarles y darles muestras de cómo se lo vas a resolver tú. Nada más.
Y si quieres más…
Ahora te toca a ti reconocer y cultivar tu talento
Espero que este artículo sobre qué es talento, para qué sirve el talento, la importancia del talento y si el talento es innato o adquirido, te haya servido para comprenderte mejor y encaminarte hacia aquello que te hace sentir pleno.
Y ahora, te pregunto a ti, ¿Te sientes estancada y crees que no estás sacando a relucir tus verdaderos talentos? Puede que tengas la sensación de estar dando palos de ciego, de no encontrar tu sitio o de no aprovechar al máximo tu potencial. Si quieres dejar de sentirte así y dar un paso firme hacia ese “algo” que te hace único, estoy aquí para ayudarte.
Puedo ayudarte a identificar y potenciar esas fortalezas que aún no has descubierto y juntas podemos crear un plan efectivo para el despegue de tu talento. Déjame un comentario y demos el primer paso hacia la versión de ti que sabes que puedes llegar a ser.
Recuerda: el primer paso es reconocer tus talentos y atreverte a descubrirlos. El segundo, cultivarlos. Y el tercero, ¡compartirlos! Ahí reside el verdadero potencial de cada uno de nosotros.
Si necesitas ayuda profesional, en espacio de Formación Talento y Acción te puedo ayudar
AQUÍ PUEDES VER LAS FORMACIONES
Artículo escrito por:

Elena Arnaiz: Psicóloga experta en Talento y RRHH
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Woooww Elena!!!!
Por algo la moneda romana se llamaba asi: talento. Algo sabrían de que el concepto lleva implícito valor. En lo que nos ocupa es una suma de capacidad, ganas de aprender, generosidad, mente abierta, cultura, proacrividad… Hay para elegir cómo descubrir y tras ello practicar el talento.
Hay muchas personas con quienes compartir lo que no nos cabe dentro (el talento pide paso).
Poner obstáculos, pensando que no quieres regalar lo que te ha costado aprender, es equivocar la linde entre tu mundo y el mundo.
Muchísimas gracias y muchisimas felicidades Elena!!!
Voy descubriendo que no me sobra pero, por encima de todo no me falta talento. Y si quiero, puedo sumar más.
Estaba convencido de que no tenía ningún talento especial, pero con este gran post entendí que todos tenemos habilidades únicas que podemos potenciar. Ha sido un soplo de aire fresco leer el artículo y saber que existe gente que nos pueden ayudar a dar ese paso en frente. Gracias Elena, voy a madurar mi talento y cuando lo tengo identificado te escribo porque creo que eres la persona indicada para ayudarme en este objetivo profesional. Un saludo
Estaré feliz de acompañarte en tu camino, puedes visitar http://www.formacion.elenaarnaiz.es para ver diferentes opciones
Más que un comentario personal es una pregunta. ¿Las instituciones públicas utilizan servicios como el que tú ofertas? Echo en falta buenos gestores de recursos humanos. Solo miran el presupuesto, y no tengo sensación de que valoren en ningún sentido el trabajo y/o el talento de sus empleados. El trabajo sale adelante, pero prefieren la crispación a la alegría de un trabajo bien hecho. Creo que te necesitan. Pretendo que esto sea una crítica constructiva y por tanto, diré que algunos de esos empleados se acomodan cuando obtienen una seguridad laboral, creo que también necesitan tu talento. Como siempre, un placer leerte.
Gracias por plantearlo con tanta claridad y desde un lugar tan constructivo. La verdad es que algunas instituciones públicas sí están empezando a incorporar servicios como el mío, pero todavía es más la excepción que la norma. Coincido contigo: se echa en falta una gestión del talento más humana, más consciente, que mire más allá del presupuesto y entienda que las personas no son un gasto, son la clave de que todo funcione.
Y sí… también es cierto que, a veces, la seguridad laboral mal gestionada lleva al acomodamiento. Por eso creo que es tan urgente y tan necesario que entren nuevas miradas, nuevas formas de acompañar y desarrollar a las personas, también en lo público.
Gracias por tu comentario, por tu mirada crítica y por seguir ahí, leyéndome con tanta atención. ¡Un placer tenerte al otro lado!