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No te lleves tarjetas, llévate personas: la clave del éxito en el networking.

Has ido a un evento de networking. Te habías marcado previamente un objetivo (ya sabes que si no, de nada te sirve ir), has actuado y has evaluado. Tu balance final es negativo.

¿Qué pasó?

  • Estabas en el sitio equivocado.

Puede pasar que sea un evento para perfiles profesionales muy específicos. No todos los eventos de networking tienen porque encajar bien con tu perfil. Aprende a ser más selectivo y discriminar mejor para aquellos en los que si puedas encontrar personas “compatibles” contigo.

  • No reaccionaste a tiempo.

Vas con una estrategia muy elaborada, todo “bajo control”. Tu plan incluye a las personas a las que te quieres dirigir, las preguntas que quieres hacer, a quien quieres conocer. Pero, cómo es lógico, la realidad no discurre tal y como pasa en nuestra cabeza. El formato del evento no es tal cual esperabas, no te toca en el mismo grupo que a ti te gustaba y mil y una situaciones inesperadas que se presentarán. Flexibilidad y plan B. No te frustres. No tires la toalla. Reacciona rápido y cambia la próxima vez. Esa será tu mejor baza.

  • Ay, tus miedos.

Salieron a relucir y mira que no estaban invitados. No te dejaron comunicarte como tu sabes. Te quedaste a la sombra. No puedes saber cómo lo hiciste, porque directamente no lo hiciste. Aquí tenemos más trabajo. Debemos aprender a poner en valor nuestro potencial, debemos aprender a comunicarnos con seguridad y eficacia. Debemos, en definitiva, seguir trabajando por crecer y madurar como profesionales. Pero yo me quedo con lo positivo, has dado el primer paso. Has ido. Revisa que te falla y vuelve al ruedo. Lo fácil habría sido quedarse en casa, ¡enhorabuena!

  • ¿Sólo hablaste con tu amigo?

Tentadoramente cómodo y fácil. Como dice mi madre: ¡no la hagas, no la temas! La mejor estrategia si te conoces bien y sabes que el riesgo de quedarte pegadito a tu amigo es alto, es ir solo.

Si aún así decides ir acompañado, aprovecha la energía que te da ir con un amigo, es muy valiosa. Te aporta más seguridad, siempre tienes un sitio al que volver cuando te quedas cual dado en tablero de parchís esperando a que alguien mueva ficha. En compañía, en general, todo es más fácil.

Si ambos sabéis a lo que vais, siempre podéis servir de apoyo a alguien que tuvo más valor y fue solo para que se una a vosotros.

Pero no utilices el hecho de ir acompañado como escudo. No hagas piña cerrada. Separaos. Tu amigo a nivel profesional, no te hace falta para nada en este tipo de eventos. A ella la ves cuando quieras. No cometas este frecuente error. Es tan cómodo como inútil. Planteátelo así.

  • Te faltó la técnica.

Tu presentación, la definición de tu objetivo profesional, tu propuesta de valor, tu valor añadido, lo que sabes hacer que soluciona problemas, tu sonrisa mientras lo cuentas, lo que dice tu cuerpo mientras hablas. Todo ha de estar pensado, estudiado, analizado y “ensayadamente” improvisado. Si no es así, ponte manos a la obra ya mismo.

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¿Te llevaste personas?

Mira, te voy a ser directa y clara como acostumbro (y al final, es lo que mejor me funciona). Todo lo que te he contado en este post y en el anterior (pincha aquí) y todo lo que hayas oído de los trucos y consejos para abordar con éxito los eventos de networking está muy bien. Está perfecto. Hazlo, incorpóralo a tus herramientas. Notarás mejoría y es la base.

Pero te voy a decir más. Cuando vayas a un evento de networking, piensa sólo en conocer personas. En comunicar con personas. En que se lleven de ti tu mirada franca, tu sonrisa abierta y el pedacito pequeño que rozó su mano cuando le diste tu tarjeta. Haz que se lleven eso, y sólo y exclusivamente así habrás tenido éxito.

Ahí radica. Sólo hace falta que te entregues a lo que estás. Y estás a conocer personas que te pueden ayudar y, lo más importante, a las que tu puedes ayudar.

Se nos olvida con mucha frecuencia la segunda parte. Sólo pensamos en qué es lo que podemos obtener, en que frustración si no consigo hablar con no se quien. Céntrate también en saber a quién puedes tu ayudar, en qué puedes tu contribuir, en qué medida puedes ponérselo un poquito más fácil a otros, a quien le puedes facilitar integrarse en un grupo. Así te aseguro una rotunda victoria. En el networking (y en la vida).

El éxito viene a largo plazo, no esperes que el teléfono suene a corto plazo, ni que tu bandeja de correo de LinkedIn rebose de propuestas al día siguiente.

Por el contrario, vete a casa. Y que no se te olvide que ahí continúa el verdadero networking. Ahí te quiero ver pensando en qué medida esos nuevos contactos te ayudan a ti y en qué medida crees que sería interesante que tu amiga Fulanita se conociese con Menganito al que acabas de conocer y cuyo proyecto no encaja con tu perfil pero entre ellos dos encajarían muy bien.

«Celestinea» (en el excelente sentido de la palabra) un poco. Para mí esa es la actitud triunfadora en un evento de networking. Déjate ver, enseña lo que sabes hacer, comunícate de forma que te beneficie, usa las distancias cortas si son tu fuerte, busca aumentar tus conocimientos y comparte. Ofrece tu ayuda, se abierto, ten actitud receptiva, entra en la rueda.

Y para acabar, me hace mucha ilusión nombrar personas que yo me he llevado. Te invito a que hagas tu propia lista. En mi cabeza, es inconcebible hablar de este tema sin recordar a la reina de los eventos de networking en Asturias. Gracias Cynthia Suárez por invitarnos con tu dulzura y paciencia infinitas a salir de nuestra zona cómoda, por conectarnos, por detectar talento y enseñarlo con generosidad y desde tu lugar siempre. Sin ocupar ni un milímetro más. En los Empleate4x4 tuve la oportunidad de conocer personas. Que luego se convirtieron en contactos profesionales (y nunca al revés). Ana Álvarez (tú eres networking en sí y a ti te debo el primero, y muchas más cosas 😉 ), Juancho (que decir de la labor que tu grupo y tú estáis haciendo por el empleo y de tu grandeza como persona) Jorge López (contigo si que me sonó el teléfono poco después, siempre conectando con la mejor de las actitudes, ¡gracias!) Ana Diaz (fuente inagotable de energía y buen hacer), Pablo Calleja (Kaimi dejará huella como la dejas tú) Gemma Prado (actitud 100% empleable), Juan Maravall (aún recuerdo como me impactó lo bien que hiciste tu presentación) Hugo Cotro (incombustible en TuRed) y muchas otras personas que he conocido (perdón por no poder mencionar a todos) y las que me quedarán, porque no entiendo mi desarrollo profesional ni personal sin ir bien acompañada de personas que me aporten y a las que yo pueda aportar.

Así que, en adelante, cuida todos los detalles de tu estrategia y después, céntrate en llevarte personas.

Y cuida porque además de tu tarjeta, se lleven un pedacito de ti. De eso, créeme, que no se olvida nadie.