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Si no te has enganchado a LinkedIn, es que aún no sabes utilizarlo.

Permíteme que insista…. pero es que me he empeñado en que conozcas LinkedIn, en que disfrutes LinkedIn y en que lo utilices de forma ventajosa para tus objetivos profesionales.
En mi anterior post me parecía necesario que hablásemos de LinkedIn y hacía énfasis en que LinkedIn era para compartir y conocer personas. Personas que nos sirvan y a las que nosotros sirvamos para caminar con ayuda y apoyo hacía nuestros objetivos profesionales.
Pues bien, hoy quiero hablaros de la relación que guardan algunos de los apartados de esta aplicación con nuestro desarrollo profesional y sobre cómo el saber utilizarlos de manera inteligente va a permitirnos marcar la diferencia:

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Tu cara, tu mirada, tu sonrisa, tú: tu foto.

Empiezo fuerte. ¡Ay, ay, lo que veo todavía a modo de foto de perfil! Y lo peor es cuando no veo nada… Por centrarnos en lo positivo: mientras sea una foto tuya, en la que salgas bien y sonrías, que no tengas gafas de sol, ni sea el día de tu boda ni que salga el pelo de tu amiga al lado de tu cara … me sirve. Lo demás, sobra.

Líneas que están debajo / al lado de la foto: tu headline.

En cuanto lo lea debo hacerme una idea clara y veraz de quien eres tú como profesional. Debo saber quién eres a nivel profesional y qué valor me puedes aportar. Estar en desempleo no es ninguna profesión y no te define. Lee la versión extendida de mi opinión al respecto en este post.

Me llegan muchas invitaciones al día a mi perfil. ¿Vas a perder la oportunidad de que conozca qué sabes hacer por decirme que estás en desempleo? No dejes que asocie tu cara a un estado transitorio. Trabaja para que desde el inicio sepa que tú y tu foto sois ingenieros, comerciales o carniceros. Por favor te lo pido, no desaproveches la oportunidad. Jamás escribiré en el buscador “búsqueda activa de empleo” para hacer encontrar un candidato. Yo busco profesionales en “algo”, no personas que atraviesan situaciones.

Eso que te apetece dejar en blanco / lo que aún tienes en blanco: tu extracto.

Y he aquí la oportunidad de que empecemos a hablar en serio. Todo tu trabajo de autoanálisis, de saber en qué destacas, en qué eres bueno, de descubrir tu propuesta de valor y lo que sabes hacer bien y con pasión. Todos aquellos aspectos diferenciales de tus competencias que te permiten desarrollar tu profesión. Todo esto debe aparecer en tu resumen de forma muy sintética y muy fácil de leer.
Las frases de Steve Jobs déjalas para las tardes de lluvia de tu Facebook. Aquí el protagonista eres tú. Tú y lo que haces. Tú y lo bien que enseñas lo que sabes hacer. Y hasta tienes espacio para ilustrarlo con fotos, videos y demás filigranas… ¿qué más quieres?

Todos tus logros profesionales, todo lo que has sido capaz de hacer: tu experiencia profesional.

Desgrana tareas, pero sobre todo, desgrana todo aquello que has sido capaz de sacar adelante. Escríbelo para ti, para que seas consciente de las burradas (en sentido positivo) que has logrado y de tu valía. Cuando lo tengas, cuéntamelo bonito. Redáctalas de forma que hagan reflejo de lo que hiciste en su momento pero también de lo que eres capaz de hacer para tu siguiente empresa.
Permíteme ver tus logros (para esto primero debes saber cuáles son y qué es considerado un logro aunque tu pienses que es algo normal). Si conseguiste mejorar las condiciones de pago con tus proveedores, si conseguiste la reinserción profesional de 11 personas en tu último programa de recolocación, si tienes cero incidencias en tus auditorías de calidad, si con los cambios que introdujiste en el protocolo de atención al cliente las reclamaciones han disminuido, si todos los alumnos del plan de formación que gestionabas han tenido prácticas profesionales porque te dejaste los cuernos visitando empresas… ¡cuéntamelo! ¿Ves cómo no sólo los comerciales pueden explicar sus logros?

Lo que a todos se nos da de lujo… nuestros cursitos, cursillos y cursazos: tu formación.

De este apartado quita todo aquello que tú mismo eres consciente que no aporta ningún valor ahí. No me hace falta decirte más. Lo demás seguro que lo tienes bien.

Vamos a buscar personas… tralará: el buscador.

Empieza la emoción. Ni en el mejor de nuestros sueños…Todas las empresas, todos los trabajadores (no todos, es cierto… se dice que existen personas que no tienen perfil de LinkedIn!!) Usa tu inteligencia en beneficio de tu estrategia. Busca tus empresas objetivo, busca a sus trabajadores. Observa sus perfiles, evalúa en qué medida tú te pareces a ellos. Identifica a tu próximo jefe (yo siempre pensando en positivo, ya sabes).

No te canses de realizar tu particular estudio de mercado. Recuerda que sólo quieres saber qué necesidad tienen para saber en qué medida tú y tu profesionalidad se la podéis satisfacer. De momento, sólo quieres eso. Ni se te ocurra enviarles tu CV, ni se te ocurra preguntarles si tienen trabajo para ti. Es paradójico, lo sé. Esto te lo argumento en mi próximo post.

Lo que parece un libro de cromos, pero no…: las personas que tienes en tu red de contactos.

No están para acumular hasta llegar a +500. Están para revisar y cuidar con mimo. Son personas que has de cuidar como si de una planta se cuidará (he buscado a la persona que me hizo este comentario que me encantó para citarlo y no soy capaz de dar con él, si me lees de nuevo manifiéstate)
Aún me siguen preguntando cosas tales como… “Me han agregado personas que no conozco de nada, ¿las acepto?” La respuesta es… claaaaaaaaro!!! Siguiendo el criterio que tu establezcas de acuerdo a tu estrategia. Pero la respuesta es siempre sí, claro que sí. No olvidemos que nuestro objetivo es conocer personas y ampliar nuestra red de contactos profesionales.

Tu actitud, tu comunicación, tus habilidades sociales, lo que te gusta leer: el inicio y los debates en los grupos.

Linkedin es más que un CV, en LinkedIn se puede ver todo un perfil competencial, LinkedIn está vivo. Esto ya lo has escuchado. Nos referimos básicamente a esto. Cuando estamos siguiendo el perfil de una persona porque nos interesa potencialmente para un puesto, a fin de obtener más información adicional, iremos a su actividad reciente para ver aquellas cosas que comparte y que le resultan interesantes.
En los debates de LinkedIn, existen un montón de personas que captan mi atención con sus mensajes estructurados, inteligentes, honestos y sin pretensiones con la mera finalidad de comunicar, interaccionar, compartir y crecer. Mira cuantas interacciones ha tenido mi anterior post de LinkedIn en este grupo . Algunas ya forman parte de mi red de contactos y me he quedado con un buen sabor de boca con respecto a su actitud. Sin querer dedicaré más tiempo a mirar sus perfiles y a averiguar en qué medida les puedo ser de ayuda. Esa es la actitud triunfadora en LinkedIn.

La trastienda. El lugar en el que se cuece todo: los mensajes privados.

Aquí te la juegas. Tu telita de araña puede crecer sin medida. A mayor capacidad de hormiguita y mayor capacidad de dedicarle tiempo y cariño a regar la planta, mayor será la cosecha. Siempre con honestidad, siempre buscando ver en qué podéis colaborar, qué os une, qué cosas tienes tú que le hacen falta a él y viceversa. Con educación y amabilidad. Nadie se come a nadie y el no ya lo tienes. Igualito que lo que nos decían de pequeños 😉

¿Verdad que LinkedIn es mucho más que rellenar el apartado perfil profesional? ¿Empiezas a intuir la diferencia entre quienes usan de forma activa todos estos apartados y quienes no? ¿Empiezas a preocuparte?

Cuando te ocupes de esto y hagas algo para solucionarlo, ya empezaremos a estar en el buen camino.

¡Feliz viaje y recuerda que si quieres, te acompaño!