Piensa en un anuncio. Y ahora piensa en ti.

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Piensa en un anuncio de Coca Cola. O de lo que quieras si no le tienes especial simpatía a este refresco. Piensa en un anuncio.

¿Te imaginas un anuncio de Coca Cola en el que te digan que hay refrescos mejores, pero que ellos no están mal? ¿Te imaginas que les diera vergüenza exponer su producto y contar sus bondades por todo el mundo? ¿Te los imaginas diciendo en su anuncio que, en realidad, es mucho mejor que tomes agua para tu salud? ¿Crees que invertirían un segundo de su presentación en decir que no hay nada de cierto en que su producto deje los tornillos oxidados como los chorros del oro?

¿Verdad que es un contrasentido? ¿Verdad que te parecería casi escandaloso o, al menos, irrisorio?

Y ¿a qué no te parece un despropósito que inviertan mucho tiempo, talento y dinero en diseñar y preparar sus anuncios?

Pues ahora piensa en ti. Piensa en ti cuando tienes que contar tu producto. Aquello que sabes hacer bien y por lo que hay personas (clientes o empresas) que están dispuestas a pagarte un dinero o algún tipo de compensación.

Piensa en ti y en cuánto te queda para ser un anuncio de Coca Cola (os prometo que no me pagan por hacerles esta publicidad, pero es que me fascinan sus campañas de marketing).

No te pido tanto, ni probablemente nos sea imprescindible, que llegues a ser una campaña publicitaria de estos niveles… Pero si te pido que pienses en términos publicitarios y “marketinianos”. Necesito que pienses en esto:

  1. Necesito que veas a las personas que van a determinar tu entrada en una empresa como tus clientes.
  2. Necesito que tengas claro qué sabes hacer tú que les soluciona a ellos su problema.
  3. Necesito que se lo cuentes de forma atractiva y de forma que les resulte interesante.
  4. Necesito que hagas que se mueran de ganas por tener en su empresa eso tan valioso para ellos que tú sabes hacer. Casi casi necesito que se mueran por ti.

¿Por qué sabes qué pasa cuando te veo comunicar? Que te veo mal, que veo que te infravaloras, que no sabes ponerte en valor, que vacilas, que no me transmites seguridad, que tengo que hacer un ejercicio de confianza en ti pero que no todo el mundo está dispuesto a hacer, que yo también tengo miedo de equivocarme y tú eso tienes que tenerlo claro y tienes que hacerme ver que tus competencias son las más adecuadas para mis necesidades. Y esto es conseguir oportunidades profesionales. Con buscar empleo, hoy en día ya no es suficiente.

Cuando te veo cómo respondes a:

  • ¿Cuéntame sobre ti?
  • ¿A qué te dedicas?
  • ¿Qué te diferencia del resto?
  • ¿Por qué te tengo que elegir a ti?

Te tengo que confesar que en muchas ocasiones, pienso que te ha diseñado el eslogan y la campaña publicitaria tu más feroz competencia.  En las pocas ocasiones en las que veo una persona comunicando un mensaje claro y directo, sin florituras, aportándome un valor concreto y que necesito, esa persona marca la diferencia. Luego encajará o no el puesto, pero la imagen (la huella) que ha dejado en mi no me será nunca indiferente. Y me acordaré de ella, para bien, en el futuro.

Te planteo los aspectos sobre los que debes centrar tu estrategia de presentación y comunicación:

1. Preparátelo.

Un par de horas. Un rato. Siéntate y piensa en ti. Reflexiona sobre qué es aquello que sabes solucionar. En qué eres bueno. Qué sabes hacer bien y, por tanto, haces con gusto.

Coca Cola sabe cuáles son sus puntos débiles, pero trabaja para centrarse en los buenos y hacer que a ti, a mi y a medio mundo nos parezca la mejor opción a la hora de comprarse un refresco de cola.

2. Invierte en tu presentación.

O inviertes tiempo y aprendes hacerlo tú o inviertes dinero y buscas una persona que te ayude a hacerlo (conozco a una de rizos que lo clava 😉 ) Ahora en serio, hay cientos de recursos en la red a tu disposición. Currátelo.

3. Toma consciencia de la importancia de tus palabras y de lo determinante que tu mensaje y tu estilo de comunicación son en tu futuro profesional.

Pienso que el problema inicial es que muchas personas ni siquiera son conscientes de su pésimo gabinete de comunicación. Ideas desordenadas, palabras y más palabras enlazadas pero que no acaban de cobrar relevancia, una comunicación no verbal muy muy poco atractiva. El primer paso para poner solución es tomar consciencia del problema.

4. Habla en positivo.

Cambia tus “no me importaría” por unos buenos “me apasiona hacerlo”, “es justo lo que estaba buscando”

Deja atrás tus “aún no he finalizado…” por un atractivo “me falta tan sólo un examen para obtener mi título de…”

5. Nunca hables en condicional y ni en “dubitativo”

“Creo que puedo aportar a este puesto…” ¿Cómo que crees? ¿Vas o no vas a aportar? No me dejes con la duda ni con la intriga. Afirma y para alejarnos del temido “efecto chulit@” dame argumentos y ejemplos claros de tu pasado que me ayuden a entender que tienes razón. Que tú eres la mejor opción que puedo escoger. Dame argumentos de venta.

6. Transmíteme seguridad y confianza. Tranquilízame con tu mensaje.

Haz que me lo crea. Si tu dudas, yo dudo contigo. Si te muestras sereno y confiado, yo me voy a tu terreno. Es lo que tiene la empatía, funciona de lujo. Pruébalo y ven rápido a contarme el resultado.

7. Haz que tu forma de comunicar sea atractiva.

Grábate si tienes oportunidad y controla tus “muletillas”, tus gestos repetitivos, tu rigidez en el cuerpo y tus movimientos excesivos… Sólo partiendo de un buen autoanálisis podemos establecer puntos de mejora. Te sorprenderás con lo que vas a ver. Créeme.

8. Trabaja para dejar en los demás una huella positiva y agradable.

Y hazlo de forma constante y en todas tus interacciones. Es la mejor manera de coger práctica.

9. Háblame a mí. Háblame de lo que me vas a solucionar a mí. No me hables de ti.

¿Tu te imaginas un anuncio de BMW dando la tabarra con todas las características técnicas del motor? Me hablan de lo que BMW me va a aportar a mí: seguridad, comodidad para mí y mis hijos, cierto halo de poder o lujo, elegancia, etc. Esas características técnicas son la base y están muy bien, pero nuestra decisión de compra va a venir determinada por estos otros intangibles. Busca los tuyos.

10. Sonríeme.

Parece una obviedad. Pero estoy cansada de ver gente que no sonríe y cuando lo hace parece una mini mueca. No hace falta reír cual hiena o forzar si no te sale. Se trata de adoptar un tono distendido en el que sonreír surja de manera natural. Haz de tu sonrisa una de tus señas de identidad.

Piensa en un anuncio. Y ahora piensa en ti. ¿Verdad que esto ya es otra cosa?

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Plural: 13 Comentarios Añadir valoración

  1. Muy buenos consejos, me gustaria si puede ser que me facilitases alguna página,para trabajar y ser capaz de venderme como un producto.EL vídeo genial, me ha encantado.Gracias por compartirlo Elena.

    1. Elena Arnaiz dice:

      Todo lo que puedas leer de marca personal de Andrés Perez Ortega, Eva Collado Durán y Alfonso Alcántara te va a resultar de mucha utilidad para articular propuesta. Recuerda siempre que el “producto” es lo que sabes hacer y por aquello que están dispuesto a pagarte. Tu eres una persona y, además, maravillosa 😉 Muchísimas gracias por tu comentario y por regalármelo, me encanta! 😉

  2. Bert dice:

    Muy buen artículo Elena. Enhorabuena y muchas gracias por compartirlo.

    1. Elena Arnaiz dice:

      Mil gracias a ti por comentar y por pasarte por aquí Bert!!

  3. andy rv dice:

    Genial, de mucha utilidad!!!
    Sabrosa tarde.

    1. Elena Arnaiz dice:

      Muchísimas gracias Andy, un abrazo

  4. Juan dice:

    Fantástico artículo Elena. La mayoría de las veces, esos puntos que expones tan claros y bien expresados, no se tienen en cuenta. Diría más, quizás, porque tampoco la gente siento que eso debe de ser así, y quizás también, porque vivimos en un mundo de falta de sensibilidad interior. Todo lo que dices, debería de salir de uno, de su ‘alma’, porque lo siente así y sin embargo, se ve mucha artificialidad en las entrevistas, y eso se nota.
    Se vende mucho humo, y esos puntos en los que hablas de transmitir seguridad y confianza, junto a la sonrisa, deja vislumbrar muchas carencias en quien tienes delante de ti, cuando tratas de profundizar.

    Como siempre Elena, un placer, y una sonrisa

    Que tengas un buen fin de semana.

    1. Elena Arnaiz dice:

      Juan cuánto te agradezco que seas capaz de ver esos valores que yo trato de reflejar en cada uno de mis post o, en general, en cada cosa que hago. Necesitamos ir a nuestra esencia y comunicar y contactar sin miedo, sin capas, sin escudos. Muchas gracias por enriquecer tantísimo mis post con tus comentarios. Me encanta verte por aquí, disfruta mucho del fin de semana!!

  5. Buenísimo. El símil con coc cola me ha encantado

    1. Elena Arnaiz dice:

      Que bien que te haya gustado Juan Carlos! Mil gracias!!

  6. Está genial y muy oportuno. Gracias por explicarlo tan claramente

    1. Elena Arnaiz dice:

      Muchísimas gracias Fernando! Por comentar y por tu valoración tan positiva! Un abrazo

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