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Personas tóxicas en tu búsqueda de empleo

No es nuestro mejor momento, estamos buscando empleo y necesitamos energía, fuerza, autoestima, confianza en nuestros valores y en nuestro potencial.

Necesitamos estar brillantes en nuestro proceso de búsqueda de empleo para obtener resultados exitosos.

Sin ayuda, es complicado mantener este estado durante un tiempo prolongado. En cuanto bajamos la guardia, las personas de color gris ven el filón y entran a sus anchas a bajar la tonalidad de nuestros bonitos colores para que cada vez nos parezcamos más a ellas.

A las personas de color gris, nuestros destellos les produce el mismo efecto que a Superman la criptonita (a mi me encanta destellear para ellos, pero no se lo digáis a nadie, es mi gran secreto) Y quiero que tu también aprendas a hacerlo. Quiero que mantengas bien vivos tus colores y tu luz porque los vas a necesitar.

Personas tóxicas empleo Elena Arnaiz

Y lo primero que tienes que hacer, pasa por identificar a estas personas de tristonas tonalidades que tratan de expandir a la humanidad su nube de pesimismo, desánimo y putrefacción.

Cuidado, porque están cerca. Siento decírtelo, pero puede que hasta alguien de tu familia lo sea. Puede que incluso tú estés empezando a tomar esa tonalidad. Yo misma fui “pelín” grisácea un tiempo.

La buena noticia es que los identificas muy rápido ya que a la primera de cambio y sin mucho miramiento, las personas grises verbalizan cosas como esta:

1.Y yo más.

Le cuentes lo que le cuentes… su situación y/o la de su primo es mucho peor que la tuya. Esa falta de respeto a tu situación realmente es nociva para tí. No pierdas energía, no vas a encontrar la empatía que necesitas. No te desgastes. Sonríe.

2. Eso no es nada… si yo te contase… y ¡zasca!

Es parecido al anterior pero no igual. El anterior minusvalora tu situación, pero es que además, a éste hay que aguantarle toda su historia desde el origen de los tiempos. Huye ahora que aún puedes.

3. La culpa del gobierno…

O del maestro armero. De todo el mundo, menos de ellos. Son los reyes de la atribución externa de las situaciones adversas. Absolutamente todas las situaciones por las que pasamos son susceptibles de ser achacadas a fuerzas externas malignas que nos atacan. Si la solución es anclarse en la queja el desenlace es fatal. La pregunta es ¿y? a todo lo que te digan. Nunca proponen alternativas ni vías posibles, la queja y la queja es su único argumento. No caigas en la tentación de unirte a ellos. Es realmente contagioso, pero la solución no está ahí.

4. Y a ti que se te da tan bien estudiar… ¿por qué no preparas una oposición?

O demás recetas mágicas, estudiar “algo de informática o alguna ingeniería” también estuvo muy de moda en su tiempo. Temblad orientadores laborales….

5. También están los que no las preparan porque ya están dadas.

En un alarde más de muestra de la indefensión de tu situación. Cualquier opción de empleo en la que tu creas firmemente y por la que hayas decidido apostar, estará mágicamente amañada. La creencia errónea, la sobregeneralización está servida: “todos los puestos están dados”, “todos las plazas públicas están amañadas”, “todos los anuncios de empleo son falsos”, “no hay trabajo”, “los mayores de 45 no trabajan”, “las mujeres tampoco”, y así hasta el infinito.

Sé rápido, todas estas situaciones tienen miles de casos que rompen sus falsas creencias. Si te apetece comenta esas excepciones que rompen su creencia de forma desenfadada. No servirá de nada, pero al menos te reirás con su contraargumento.

6. Ahora estás bien… ya me contarás cuando lleves un año.

Agoreros. Te lleve el tiempo que te lleve tu trabajarás por mantener la única actitud que te llevará al éxito. Tienes que ser fuerte ante esto. Frases en esta línea, minan a cualquiera.

7. Claro, es que encontrar “de lo tuyo” es muy difícil…, no me extraña que estés desesperado.

De lo mío y de lo del todo mundo. La situación es complicada para todos. Se trata de trabajar en la búsqueda de aquellas áreas en las que yo soy bueno, buscar cómo las puedo mejorar aún más, detectar quién tiene que probarlas y verlas, trabajar para querer que me las compre, trabajar para que quieran tener mi talento en su empresa, trabajar para que sea visible y atractivo. Trabajar y trabajar en la consecución de tu objetivo.

8. Claro, es que si sólo buscas “de lo tuyo” ¿cómo vas a encontrar empleo tal y como está todo?

Claro, si buscando de lo mío, si buscando en lo que yo soy realmente bueno, no soy capaz de encontrar mi oportunidad, imagina si me pongo a dar palos de ciego picando puertas en las que mi nivel de empleabilidad es casi nulo. Tal vez hay situaciones concretas en las que haya que apostar todo a la reinvención profesional, este es otro tema, pero aquí estaré centrada en mi objetivo: ser empleable y buena en otra profesión.

El día en el que tengamos claro que cuanto más alto sea nuestro nivel de desesperación por llegar a nuestro objetivo más debemos centrar nuestra estrategia en buscar oportunidades en todos aquellos puestos en los que realmente tenemos posibilidades y no disparar a todo lo que se mueva… ese día, hasta podré decir que la orientación profesional ya no será tan imprescindible como lo es hoy.

9. Si lo estuvieses pasando realmente mal, buscarías de lo que sea.

En la misma línea, pero aún mucho más ofensivo. Buscar de lo que sea es tirar piedras contra mi propio tejado, no hablo de no aceptar puestos inferiores a nuestro desempeño en una situación determinada (creo que sobra esta aclaración, pero por si acaso). Pero hay que ser consecuentes y analizar con estrategia. Mis posibilidades de trabajar como cajera (por mi escaso nivel de conocimientos en ese puesto), de camarera en un bar de copas (por mi edad y por mi escasa habilidad en ese ámbito) son escasas. Disparar aquí me hará perder tiempo y credibilidad y mi frustración crecerá como la espuma. Tal vez, si pudiera tener posibilidad de trabajar como teleoperadora aprovechando mis dotes de comunicación, mi orientación al cliente y mi gusto por las personas (llegado el caso, apostaría por esa línea pero habiendo hecho un estudio previo de mis cualidades y de ver a qué otras profesiones se pueden aplicar)

10. Bueno, no pasa nada, pues aprovecha ahora para tener hijos.

No tengo palabras para definir esta intromisión en algo tan sumamente personal e íntimo. Pero como lo he escuchado, necesito que estés preparado para todo.

11. Ese positivismo que tienes, no te va a dar de comer.

O si. Porque resulta que las personas de colores (que son las que triunfan de verdad) quieren a su lado personas de colores. O personas a las que el gris se les puede ir disipando, pero al menos tienes que tener la certeza de que no es un gris permanente. Y. en todo caso, mientras llega la oportunidad y no, al menos, me lo pasaré mejor.

Regala tus colores, tu brillo, tu energía, tu vitalidad y tus ganas de comerte el mundo a quien lo sepa recibir. Los intolerantes a estos colores, huirán de ti (con el consecuente favorazo que te harán), los de colores camuflados te lo agradecerán eternamente, porque ellos son los más necesitados de tu energía y los seres brillantes te lo devolverán con creces.

¿Qué decides? ¿De qué color quieres que te vean? ¿Estás preparado para no dejar que apaguen tu tonalidad? ¿Cómo identificas tú a estas personas no muy saludables para tu búsqueda de empleo?

¡Gracias por dejarme ver un poquito de tu luz!