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Personas bonitas o nada

Personas Bonitas o nada

Hay personas y hay personas bonitas. Cada uno tiene las suyas. Mi misión en la vida es descubrir las mías. Y conectarlas entre sí para que cada uno de ellos tenga más personas bonitas aún. Porque las personas bonitas no se cansan de conocer a más personas bonitas.

Ojo que están camufladas. No las busques en quiénes son exactamente igual a ti. No las quieras encontrar sólo al ladito de tu casa.Ni en aquellas con las que compartas la misma profesión. No seas tan iluso como para pensar que todas pertenecen a tu misma generación. No busques personas bonitas, aparecen. Aparecen las tuyas cuando estás dispuesto a verlas. Escucha a tu intuición, ella es la principal detectora de personas bonitas. Y sobre todo acepta que el hecho de que para ti alguien sea ese tipo de persona, no te convierte automáticamente en persona bonita para él. No fuerces nunca una relación con una persona bonita.

Están en todas partes. Y cuando tú te quieres, cuando tú te has elegido persona bonita para ti misma, aún aparecen muchas más. Este es el punto de partida. Y si no trabajas por quererte, te estás perdiendo la oportunidad de rodearte bien. Y si no te rodeas bien, tu vida es peor. En todos los aspectos que te puedas imaginar.

Ojo que no digo que sólo y exclusivamente puedas relacionarte con personas bonitas. Sería ingenuo y poco realista este planteamiento.  Y probablemente injusto. Pero para dar energía buena a aquellas que están en proceso de ser bonitas y para poder sobrellevar a aquellas que no lo son tanto (o, al menos, no para nuestro criterio) necesitas tener muchas de las bonitas en tu vida.

¿Con quién escoges pasar tus días?

No es nuevo esto y es completamente pertinente e imprescindible en tu plan de desarrollo profesional. Hay quien lo llama encontrar adecuados partners, aliados claves, alianzas estratégicas, público objetivo, potenciales clientes… Pero ¿qué es lo único que te importa realmente de esas personas? Piénsalo bien ¿con quién escoges pasar tus días? Si eres capaz de estar con personas que te impulsen ¿te irías con las que te anulen? Si puedes contratar una mirada limpia ¿te la vas a jugar con una boca que sólo enseña dientes?

Si te puedes unir a quién cuando tiene dudas sobre algo de ti, te pregunta o con quién no conjetura de ti a tus espaldas ¿te vas a quedar con personas que como sufren en silencio su mala leche tratan de esparcerla por el mundo con el fin de hacerte más pequeño?

Abandona tu particular lucha de convertir en personas bonitas para ti a personas que lo serán para otras (no seré quién yo lo cuestione) pero para ti no. A ti te hacen daño y te hacen malgastar tus días. Convéncete, es imposible que alguien cambie o actúe como tu quieres sólo porque tú lo deseas. No despilfarres tu energía, enámorate de tu esencia, haz el bien sin mirar a quién y disfruta de las personas que te traiga el camino. No te pertenecen, no son tuyas ni han venido a complementar nada de ti. Con esto muy muy claro ya podemos empezar a construir.

En este punto de mi vida, lo tengo cristalino. Para construir mi camino o personas bonitas o nada. En este post te quiero dejar alguna pista para que te sea más fácil dar con una de ellas:

Sonríen con el corazón, con los ojos, con los gestos.

No sólo se sonríe con la boca. Y ojo con aquellas personas que sólo enseñan dientes y el resto del cuerpo no les sigue el ritmo. Ojo 😉

Te dejan ser.

No te sientes juzgado, ni cuestionado. Te preguntan para saber cómo estás no por alimentar su curiosidad. Te retan para que crezcas, no para molestarte. Te discuten tus argumentos con afán de construir más, no para destrozar. Te piden siempre un punto más. Lo fácil sería decirte a todo amén. Ellas no, ellas te invitan a ir a por un poco más. Es impagable esto.

Se alegran de tus éxitos.

Les brillan los ojos cuando se los cuentas. Disfrutan contigo, construyen sueños contigo, te alientan a seguir, están ahí para cuando desfalleces. Y te ayudan a recomponer los trocitos de tu corazón cuando ha salido cruz.

Creen más en ti de lo que tú mismo crees.

Y te lo dicen. Y tonto tú si no los crees. Y tonta tú si no actúas a pies juntillas en consonancia con la visión que tu persona bonita tiene de ti.

No llevan la cuenta.

Las personas bonitas no están con el contador de favores en mano. Ni con los minutos de apoyo entregados. No, las personas bonitas están. Y como no esperan nada, reciben el doble. Es lo que tiene ser bonita…

Preguntan.

Cuando no saben algo, preguntan. Y escuchan. Y no se inventan la respuesta, ni la crean conforme a sus expectativas. Ni se crean imágenes distorsionadas sobre ti. Cuando algo han entendido mal o no les encaja, vienen, preguntan y ya. Y no inventan, sobre todo no inventan.

Crecen. Crecen todo el rato.

Como consecuencia de lo anterior. Cuando preguntas, escuchas y respetas, tu única posibilidad es crecer. Crecer por dentro.

No asfixian.

Han eliminado el limitante “o conmigo o contra mí” de sus vidas. Ya está bien. Si te vas con una persona no bonita, te podrán advertir, pero jamás prohibir. Una persona bonita nunca te castigará con su desprecio porque tomes tus propias decisiones, porque quieras vivir tu propio camino con las personas que tu escojas. Sean o no sean de su agrado. Y cuando tú te quieres, cuando tú te has elegido persona bonita para ti misma, aún aparecen muchas más. Este es el punto de partida. Y si no trabajas por quererte, te estás perdiendo la oportunidad de rodearte bien. Y si no te rodeas bien, tu vida es peor. En todos los aspectos que te puedas imaginar.. Y si te equivocas, puede que te digan… “te lo dije”. A ver que son bonitas, pero no “perfectas”. Así que aquí te la envainas y dices:  “pues mira, sí. Me equivoqué.” Y nada pasa. A seguir caminando.

Brillan.

Y lo hacen de la forma más bonita que se puede hacer. Siendo fieles a su esencia y haciendo a los demás brillar. Esa es su verdadera magia. Por eso enganchan, por eso una vez que das con uno ya no lo quieres soltar.

Ríen. A carcajadas. Desde adentro. Porque sí.

No puedes ser persona bonita y no saber pasártelo bien. Es más, eres bonita porque disfrutas. Porque has descubierto que la vida es un suspiro. Que está llena de lágrimas y que la única forma de compensarlas es riéndo. Y disfrutando. Sí, puede que, en realidad, las personas bonitas sean unas auténticas “disfrutonas” 😉

Actúan

Son personas de acción. Las muy bonitas apenas se quejan. Pero si hay una característica a destacar de ellas, es que (se quejen y protesten más o menos) son personas de hechos. De ir a por todas si quieren algo. De trabajar duro por conseguirlo. De acción, acción y más acción para conseguir resultados. En todo.

Se equivocan.

Muchísimas veces. Y se caen, y tienen mil defectos. Ser bonita nada tiene que ver con ser inmaculado. Están llenas de arañazos, de golpes en las rodillas e incluso un poquito despelurciadas. Y, aún así, (o más bien, por esta razón) son más bellas.

Fluyen

Y confluyen. Se quieren (en su esencia), se aceptan, saben lo que quieren, con quién y van a por ello. El tiempo que sea necesario. Y con el esfuerzo que implique. Parece que lo hicieran sin esfuerzo, pero no. Hay mucho trabajo de aceptación y superación de monstruos por detrás.

Porque las personas bonitas sufren.

Y eso es parte del camino. No son happys tol rato. No es que sólo vean la belleza de la vida. Es que han aprendido a vivir en todas sus dimensiones. Probablemente, las personas más bonitas que he conocido son aquellas que más han sabido integrar el sufrimiento en su vida. Aquellas que saben ver la luz cuando, en apariencia, todo está negro.

Cuando estás con una de ellas tienes la sensación de que tú también eres más bonita.

Y vuestro efecto juntos es multiplicador. A las personas, en general, les gusta unirse a personas bonitas. La vida es mejor cuando estás con ellas. Más fácil, duele menos. Te diré algo, pero las personas bonitas tienen más posibilidades de ser contratadas por el mero hecho de serlo. Porque el conocimiento y la experiencia abunda, pero las miradas limpias no tanto.

Les gusta el chocolate, el buen vino tinto y dicen tacos.

Jajajajaja sirva esta última característica de mis particulares requisitos de “personas bonitas” para que elabores la tuya propia, para que busques aquellas características que para ti hacen de alguien una persona bonita. Y para que entiendas que todos, tal y cómo somos, somos personas susceptibles de ser bonitas para otra persona.

No te agobies si no las ves. Si no eres capaz de abrirte a ellas. No te fustigues si te llevas una decepción. Si alguna de las que tú creías que estaban en esta clasificación ha dejado de estarlo, o ya no es para ti. No es personal, las personas bonitas no se poseen, sólo se disfrutan durante el tiempo que están en tu vida. Deséales lo mejor y a por más. Será por personas bonitas en el mundo.

Vive. Trata de ser la persona más bonita que puedas. Y compártelo con el mundo o con quién te apetezca a ti. Pero no te lo guardes. Tienes a millones de personas bonitas esperando por ti. Búscalas y llénate la vida de ellas ¿Seguimos?

PD: Tus personas bonitas están deseando saber que sientes eso por ellas. Así que vete rápido y recuérdaselo. Tú que me lees, que formas parte de mi camino, que estás ahí, sin dudas eres de mis personas bonitas. GRACIAS.


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Elena Arnaiz

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Elena Arnaiz EKCADIZ18