Modo Avión #HoyBrilla @marcapersonal

Es que miro el título y aún no me lo creo. Andrés Pérez Ortega que en su deseo interior profundo de no ser el protagonista de nada consigue con cada huella que deja ser el movilizador de mucho. Y todo muy bueno. Y en su dospuntocerolandia te atrapa, pero claro, es que en persona todo eso que se quiere autoimponer de su mala leche, su bordería, su agriDULZURA y no sé que más, se esfuma. Y ahí sólo ves honestidad, claridad y determinación. Y toneladas de trabajo encima. Y hablas con él y lo tienes claro: nunca podrás ser como él pero harás todo lo que esté en tu mano por aprender todo lo que puedas de él y con él. Y en esas estamos. Y tenerlo aquí, en pleno agosto y en modo avión es un regalo. Y pedírselo, un reto (borré y reescribí el correo no sé cuantas veces) Pero a mi, a mi me encantan los retos :p

MPAviles
Foto de la gran @bartolina (Ana P. Rodríguez)
Andrés Pérez Ortega: Modo Avión

Elena, tengo que confesártelo, ponerme a escribir estas líneas me está costando un esfuerzo sobrehumano. A mi tendencia a la vagancia (no utilizo la palabra procrastinación porque me da mucha pereza), se suma mi estado veraniego en Modo Avión.

Modo avión

¿Qué quiero decir con eso? Pues que hace unos años decidí que los meses de julio y agosto reduciría al mínimo mi “conectividad”. Creo que ya estamos saturados el resto del año con interacciones reales y todavía más con las irreales o virtuales.

Quizás esto suene antipático o incluso sociópata, pero que le vamos a hacer. Y además, con medio siglo a mis espaldas, estas cosas me importan entre poco y nada. Y de algo de esto quería hablarte.

Para los autónomos veranear no es lo mismo que irnos de vacaciones

Ya sabes que para los autónomos veranear no es lo mismo que irnos de vacaciones. Lo segundo no existe, lo primero está más relacionado con cambiar de actividad.

Creo que este verano, por fin, estoy creando algo chulo después de algunos años en los que creo que me he quedado un poco estancado. No es que vaya a cambiar el mundo, pero hay algo que me dice que las piezas que estoy juntando, presentan un aspecto interesante. Ya veremos que tal queda.

Pero este tipo de trabajos que requieren concentración, sólo pueden salir adelante cuando te libras de interrupciones, cuando dejas de recibir estímulos irrelevantes o cuando estás obligado a hacer cosas que te desconcentran.

Lo que ocurre es que el mundo en general y dospuntocerolandia en particular nos ha inoculado el virus de la sociabilidad. Muchas veces se acusa a las Redes Sociales de habernos complicado la vida, pero no es cierto. Somos nosotros mismos quienes nos hemos metido en el hoyo de lo “social”.

Creo que estamos demasiado pendientes de lo que nos rodea y de juzgar a quienes nos encontramos por ahí. Aunque, como te digo, estoy en Modo Avión, de vez en cuando abro la ventanita virtual y echo un vistazo.

Quizás porque he dado un paso atrás durante un par de meses soy más sensible a lo que se publica y me da la sensación de que La Red se basa en juzgar a otros. En algunos casos en positivo o en falso positivo (“qué crack”, “muy fan de”,…) y en la mayor parte de los casos para poner a parir a otros (“ahora va de gurú”, “pero si lo copia todo”, “menudo imbécil”,…).

En cualquier caso, muy poco o nada de lo anterior aporta o enriquece. Y es curioso que en Internet se predique y se fomente la empatía e inmediatamente después te dediques a juzgar a otros a quien apenas conoces más allá de un par de cosas que has leído en un muro de Facebook.

Hoy puedes poner una frase bonita de esas en blanco y negro y que diga aquello de no juzgues a nadie sin caminar antes con sus mocasines (o algo así) y en el siguiente tuit, decir que hay que ser intolerante con los intolerantes.

¿Cuándo se nos ha dado el poder de decidir lo que está bien y lo que está mal?

Creo que necesitamos una dosis de humildad y modestia (algo que también se predica vehementemente en el mundo “irreal”)

Estamos demasiado pendientes de lo que les pasa a otros mientras la vida se nos escapa. Estar demasiado pendientes nos convierte en dependientes. Somos adictos a consumir lo que hacen otros. Quizás habría que poner un cartel como en algunos transportes en los que diga que es peligroso asomarse al exterior… sin echar un vistazo al interior, de vez en cuando.

Lo “social” nos ha hecho creer que nos relacionamos, pero lo cierto es que es sólo una sensación. Y lo curioso es que cuando nos conectamos con otros, en realidad, parece que lo hacemos más bien por nosotros, para que no nos olviden, para que no seamos sólo un avatar más.

Cuando se habla del ego de los que no se relacionan (porque estas cosas siempre les sucede a “los otros” a “mucha gente”) quizás podríamos pensar que son estos los que tienen menos ego porque no necesitan estar llamando la atención de los demás.

“No es nada personal, sólo negocios”.

Y esto me lleva a algo que estoy pensando y que me gustaría consolidar en los próximos meses. Desde el punto de vista profesional, creo que ha llegado la hora de despersonalizar nuestro trabajo, nuestra oferta. Ya sabes, hacer realidad aquello de “no es nada personal, sólo negocios”.

Creo que los que hemos crecido con dospuntocerolandia no hemos conseguido pasar del nivel aficionado. Pero es hora de profesionalizar nuestra oferta. Si queremos progresar y no sólo sobrevivir profesionalmente deberemos dejar de pensar que somos protagonistas de nada. Lo importante es lo que podemos ofrecer. Y aunque suene fatal, creo que debemos conseguir que nos compren en lugar de obsesionarnos por que nos quieran.

Es necesario relacionarse, pero ser “social” no paga facturas.

Es necesario relacionarse, pero ser “social” no paga facturas. Por eso, este verano estoy obsesionado por crear algo que merezca la pena aunque yo pueda parecer un gilipollas. Jobs era un imbécil, pero lo que hacía, molaba. De Amancio Ortega apenas sabemos nada, pero su negocio va como un tiro.

Creo que es importante que hagamos ese “click”, aunque suene antipático. De lo contrario, La Red no será más que una inmensa máquina de café que te hace perder el tiempo. Nos echaremos unas risas, nos querremos mucho todos, pero mañana habrá que cerrar el negocio porque nos hemos pasado el día en “reuniones”.

Pues creo que ya está. Me ha quedado un texto bastante AGRIdulce, pero qué le vamos a hacer.

MPAviles Elena Arnaiz
Foto de la gran @bartolina (Ana P. Rodríguez)

Andrés Pérez Ortega.

Mucho por reflexionar con tu post querido Andrés. A mi ya me has dejado con el “rucu-rucu” para una temporada. Y tú ¿cómo lo ves? ¿Activas el modo avión o no? De aquí sale un debate jugoso, os lo digo yo 😉

No hay nadie que no conozca a Andrés, pero es una reacción normal que tras leerle, hayas sentido la necesidad  imperiosa de comprar alguno de sus libros (ÉSTE es esencial en tu vida) o de contratar sus servicios y disfrutar de toda una experiencia de aprendizaje, sentido del humor, utilidad y aplicación directa para tu vida…) como la que tuvimos oportunidad de vivir en #MPAviles. Aquí lo tienes  🙂

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Marca Personal modo Avion

 

Plural: 2 Comentarios Añadir valoración

  1. Elena (y Andrés) ¡cuánto os agradezco el post! Yo también me he quedado con el rucurucu Y además me he quitado un peso de encima, culpabilidad, por el modo avión que también practico, y por el sentimiento de carencia social de las relaciones en RRSS.
    En fin, maravilloso. Muchas gracias

    1. Elena Arnaiz dice:

      Me alegra muchisimo que te haya gustado Victoria!! Un abrazo

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