Marca Personal: ¡abierto por vacaciones!

Es algo inusual en mi, pero no tengo una opinión muy definida al respecto de la relación entre el verano y la marca personal. No tengo muy claro esta idea que tanto tiempo llevo oyendo en redes sociales a muchísimas personas que nos invitan a colgar el cartel de cerrado por vacaciones en todos nuestros estados.

Tengo dudas.

Por eso este post, sólo pretende ser un cúmulo de reflexiones ligeras y óptimas para su lectura en estos días de calor que suele sacudir en estas fechas (el “suele” es porque vivo en el Paraíso y aquí nunca se sabe…)

Elena Arnaiz Marca Personal

O tal vez no. Tal vez sea una reflexión profunda sobre el concepto propiamente dicho de marca personal y la gestión que de ella hacemos los profesionales que hemos incorporado este concepto en nuestra estrategia de desarrollo y crecimiento.

Tengo dudas. Y, por tanto, tengo preguntas.

¿Tú gestionas tu marca personal como quien gestiona las tareas de su trabajo? ¿Para ti es una carga, una tarea adicional con la que sobrecargas tus días laborales para así conseguir tus objetivos  profesionales?

O, por el contrario, la gestión del desarrollo de tu marca personal es algo que te nace tan de adentro y de tu deseo sincero de comunicarte con personas que surge sin aparente esfuerzo.

 ¿Es algo que tienes tan sumamente incorporado en tu ser que forma parte de tus hábitos del día a día y que realmente te fluye de forma natural?

Es importante que sepas en qué punto de evolución de tu proceso de desarrollo de marca personal te encuentras, porque va a determinar en muy buena medida lo que con esa gestión vayas a obtener.

Los primeros meses en los que, de forma consciente y dirigida, comencé a desarrollar mi marca personal estaba exhausta. Muy muy cansada. Necesitaba descansar de esa tarea autoimpuesta y por la que había apostado  pero a la que no le veía frutos (¡ilusa! ¿qué pretendería obtener en unos meses?). Esa tarea que tanto tiempo me robaba (atención a ese robaba en negrita porque más adelante usaré el verbo correcto) y que tantísimo esfuerzo me suponía.

Claro que necesitaba cerrar por vacaciones… ¡Y en fin de semana! Y cada vez que tenía oportunidad.

Y me apetecía declarar a los cuatros vientos (y a las cuatro redes) lo muchísimo que había trabajado en la gestión de mi marca personal y lo merecidísimas que eran mis vacaciones y mis días de desconexión.

Pues bien, hoy por hoy, creo firmemente que estaba equivocada en mi planteamiento. Y este es el motivo fundamental que me ha animado a escribir este post.

Y así, actualmente, ni tengo la necesidad de darle vacaciones, ni me cansa, ni tengo que anunciar si voy si vengo porque mi marca soy yo (Eva Collado permíteme que le haga un guiño a tu libro #MarcaEresTu porque me viene al pelo) y se viene conmigo donde quiera que esté. Como mis rizos, como mi afición por la comida y como mi gusto por conversar y por dejarme llevar absorta por la belleza de un paisaje o de un momento. Como cualquiera otra de mis características personales. En la misma medida. Igualito.

Cuando entendí que mi marca soy yo, que no es algo que me sea ajeno, que no es algo que sólo utilice de puertas para afuera, que no es algo de lo que pueda o quiera prescindir dejé de llevar mochila. Y los resultados comenzaron a ser aún mejores.

Mi marca y yo somos indivisibles. Y, además y dicho sea de paso, le tengo muchísimo cariño. La gestión que de ella hago en el 1.0 y en el 2.0 es parte de mi esencia. No puedo separarme de ella, no puedo darle vacaciones ¿dónde la meto? ¿la amordazo para que no se venga? ¡Ya no tiene sentido este planteamiento!

Puedo invertir (jamás volví a utilizar la palabra “robar” que antes señalaba con respecto al tiempo que dedico a la gestión de mi marca cuando integré este concepto) más o menos tiempo en la gestión de mi marca personal. ¡Claro que sí! ¡Sólo faltaba! Esto es perfectamente lógico, factible y entendible. No necesitas darle explicaciones a nadie al respecto.

De este modo, en vacaciones invierto más tiempo en no hacer nada, en leer libros (todos los que pueda devorar), en quedar y hacer planes divertidos al aire libre con mis queridísimos, en disfrutar con ellos, en tumbarme al sol cuando se deja atrapar, en pensar en mi estrategia de cara a septiembre, en repasar mis hojas de autoconocimiento y mi hoja de ruta, en renovar ideas de cara al nuevo curso (estas tres últimas también son personal branding, no lo olvides), en rascarme la barriga y dejarme llevar por la pereza cuando me apetezca, en darme caprichos, ¡que sé yo!, en lo que se me apetezca.

Elena Arnaiz Marca Personal

Pero es que dentro de eso, también cabe que me apetezca compartir un artículo que he leído mientras a mi lado se iban a dar un baño y tenía un ratito para mi sola. O que sienta la necesidad de escribir algo que me ronda la cabeza para compartir y hablar contigo en mi blog, mientras todo el mundo duerme a mi alrededor. Como ahora.

Y  también puede que me apetezca compartir una foto bonita de un momento feliz que esté viviendo porque sé que tú (que eres quien realmente me importa) se alegrará conmigo.  O simplemente, me apetece entrar en mis redes para verte y disfrutar de ese pequeño trocito de viaje o de momento de tu vida que nos regalas con ilusión. O de ese artículo que te has escrito mientras echabas un ojo a tu hijo que se bañaba en la piscina y sonreías entre párrafo y párrafo. Y, del mismo modo, puede también que en todo el día no sienta la necesidad de comunicarme con nadie más allá de las personas con las que estoy compartiendo en ese momento y… ¡no pasa absolutamente nada!

El otro concepto, el de declarar fecha de inicio y fin de vacaciones para mi marca personal a mi me agobiaría. Sentiría que es algo autoimpuesto y que algo de lo que estoy haciendo no es del todo natural.

Si yo mantengo que la gestión de mi marca personal es una de las inversiones más potentes que puedo realizar en mi misma, si realmente me apasiona ser capaz de transmitir mi esencia, si realmente disfruto con ello, si realmente lo he medido y obtengo múltiples beneficios ¿qué sentido tiene darle vacaciones o cerrarle la puerta a un tipo de comunicación que tanto me enriquece y que tantas alegrías me da?

Cambiaré la forma, el tono, el tiempo, el contenido y, sobre todo, el lugar desde el que lo hago, pero realizar una desconexión total a estas alturas de la gestión de mi marca me sería completamente artificioso.

En invierno voy más al gimnasio y en verano hago más actividad al aire libre. En invierno no leo todo lo que desearía y en verano leo muchísimo más. En determinadas temporadas tendré más presencia en redes sociales y en otras muchas, tendré algo menos. Justo la que me apetezca tener. No tengo necesidad de justificarme, ni la necesidad de decir si voy si vengo. Sin más.

Te dije al principio que tenía dudas. Que no lo tenía muy claro. Que esto es sólo una llamada a la reflexión. Y que cuento con tu ayuda  y tu visión para que me des luz a este respecto.

Mientras tanto, te deseo un verano muy feliz siendo tú en toda tu esencia. Y dentro de este deseo, me gustaría mucho que si has decidido gestionar tu marca personal, sea algo tan preciado para ti y que te haga vibrar tanto que no tengas la necesidad de darle descanso.

Elena Arnaiz Marca Personal

Plural: 8 Comentarios Añadir valoración

  1. A ver por donde empiezo… Totalmente de acuerdo con todo lo dices, es muy tú, por lo tanto es tu marca personal y es indivisible de tí, como muy bien dices. Pero según lo leía, veía que era TÚ marca personal y no la mía… Y ahí es el único punto donde discrepo, si se puede llamar así. Yo estoy en pañales en esto, pero mi marca personal no descansa en fin de semana o 15 días en vacaciones, descanso yo de las RRSS para centrar mi atención en otros aspectos y eso forma parte de mí. No es porque lo sienta una carga, es porque me apetece y lo necesito y me gusta que se sepa porque lo considero parte de mi imagen y de mi seguridad a la hora de “irme” 15 días y volver tan fresca. Creo que en el fondo, no discrepamos tanto, sobre todo porque es la misma forma pero con diferente contenido, lo cual significa que cada cual tiene su marca. ¿Qué me dices? Besos y mil gracias por hacer reflexionar en agosto 😉

    1. Elena Arnaiz dice:

      Pues mi querída Jessica!! Me parece que coincidimos!! La gestión de la marca personal ha de estar completamente alineada con la persona. Por eso, hay tantas marcas, tantas estrategias de desarrollo como personas. Siempre que haya una conexión sana, natural y que no produzca discrepancia es una adecuada gestión.
      Recordemos además, que el trabajo en los canales (bien sean 1.0 o 2.0) son sólo una pequeñísima parte de la gestión de nuestra marca. Muy probablemente tus paseos en la playa, tus momentos a solas para reflexionar y tus ratos de dejar la mente totalmente en blanco hagan más por tu personal branding que el “obligarnos” a hacer aparición en redes sociales. Consecuencia y coherencia y sentirnos en sintonía con quién soy yo. Reflexiones de verano que me gusta provocar de vez en cuando 😉 Mil gracias por comentar y un beso muy grande!

  2. Grace dice:

    Elena! yo he “salido” a la luz hace poco y la verdad que esto me apasiona. Estoy en un proceso de aprendizaje y referentes como tú, me hacen aprender mi camino.
    El viernes después de unos meses de estar de lleno en este mundo del compartir con cariño, necesitaba unos horas libres, unos días libres. Pero ayer lunes, tenía la necesidad de seguir, de no parar y así lo estoy haciendo. Estoy en mis días de descanso pero mi mundo 2.0 sigue (o por lo menos lo intento). Lo haré peor o mejor pero estoy en ello.
    Estoy aprendiendo también de cómo debo gestionar mi marca. Comparto contigo este sentir, siempre seremos una misma persona. No hay dos marcas. Existe sólo una y es aquella que decidimos compartir, con nuestros momentos grises y nuestros momentos de colores. Siento que el corazón manda mucho en esta gestión y todo aquello que se haga con cariño, gusta y llega.
    Buen Agosto Elena! Gracias por enseñarme!
    Grace

  3. Elena Arnaiz dice:

    Que fuerza denotan tus palabras Grace. Como me gusta leerte con esa energía. Cualquier proceso de desarrollo de marca personal tiene que partir mucho antes de una buena gestión de nosotros mismos. Y todo el trabajo que hagamos por darle visibilidad ha de estar lleno de fuerza, de alegría y como muy bien dices, hecho con el corazón. Así que toooooda mi energía para que sigas en esa línea y gracias por dejarnos descubrirte 😉
    Un abrazo grande!!

  4. Leyéndolo ahora, estoy de acuerdo en todo, con sus matices. En mi caso, por ejemplo, no sé si mi marca personal está o no está, funciona o no funciona; la verdad es que no presto mucha atención a eso (quizá lo hago mal y así me va)
    Lo que sí que sé es que me paso el 80% de mis días con grupos de personas (15 a 30) impartiendo clases de desarrollo personal, haciendo workshops de cambio en empresas y organizaciones, claro, cuando llega el fin de semana, me sale la vena Greta Garbo (“Leave me alone!”)
    Y es que lo necesito; necesito tomar aire, ordenar todo lo que he vivido durante la semana, las personas que he visto que lo están pasando mal, desengancharme, para poder reengancharme con más fuerza y ser de más y mejor ayuda.
    Y lo propio me ocurre con las RRSS. Sí, cada día os digo eso de “Buenos días Cicely” y lo digo casi, casi siempre, sea el día del año que sea, o la época que sea. Cicely, no se va de vacaciones.
    Otra cosa es que para poder aportar contenidos que quiero que sean de valor para tod@s, a veces debo separarme de las RRSS o actuar de forma más epidérmica. Necesito leer, meditar, organizar ideas, hacer hipótesis de trabajo, probar…. Y eso lo hago en la trastienda o rebotica.
    No es que esté de vacaciones; estoy trabajando, pero no se ve.
    Gracias por tu inspiración. Espero desvirtualizarnos pronto. Big Hug!

  5. NATALIA BARCÁIZTEGUI dice:

    Me ha encantado el post Elena!!! No sabes lo que me ha ayudado hacer contigo esta reflexión para mí recurrente y ver que coincidimos al 100%. Siempre la hago sóla y, ante la incomprensión de los que me rodean, dudaba si mis conclusiones eran autojustificaciones de mis actos.
    Yo soy una auténtica principiante en la gestión de mi marca personal, y funciono de forma autodidacta nutriéndome de todos los grandes como tú. Pero al principio todo cuesta mucho, porque tienes muchos frentes abiertos que no puedes controlar; quieres recabar mucha información y gestionarla de forma adecuada; a la vez tienes que estudiar tus temas y, sientes que trabajas muchísimo pero progresas poco…

    Por otro lado, como tú bien dices, mi marca personal pertenece a mi esencia y de ella la necesidad de comunicarte con las personas. Las actividades de gestión de la marca personal están incorporadas en mi día a día y no soy capaz de verlas como una carga. Me brotan y me apasionan. Es verdad que es mucho el trabajo que requiere, todas las horas “invertidas” son pocas, no habría límite si lo quisiera… Pero se hace con placer y con la ilusión de ir consiguiendo unas metas mientras disfruto del proceso. ¡Me siento una privilegiada! Y por eso, como tú dices, mis vacaciones no pueden excluir mi marca personal. ‘¡Soy yo! Ese yo que sigue disfrutando con las mismas cosas y el descanso no puede consistir en renunciar a todas ellas.

    Lo veo cómo un periodo de desconexión de obligaciones. Hago muchas cosas igual pero sin plazos, sin exigencia, sin horarios, escogiendo los temas que más me apetecen…Y lo compagino con actividades que en periodo laboral no me puedo permitir el lujo de hacer, pero que otros también lo consideran trabajo (mis lecturas, como mi trabajo es mi pasión, suelen estar relacionadas con esos temas).

    Y quizá me he vuelto un poco friky, porque la gente no lo entiende. Oigo constantemente: “deja de trabajar ya”; “descansa”; “no leas tanto”; cierra el ordenador”… ¡Si es lo que me apetece hacer! después de levantarme más tarde, permitirme ratos de ocio, disfrutar de la presencia de mi marido y mis hijos… Mi parca personal soy yo. Y cuando siento como si estuviera cometiendo el pecado de estar haciendo lo que no debo, me consuelo pensando que simplemente estoy siendo coherente con mi esencia. Lo que ocurre es que no todos somos así y sin esa pasión, para los demás, mi forma de vida supondría un castigo; para mí, un placer.

    Muchas gracias Elena porque acabas de dejarme muy muy tranquila.
    Un abrazo enorme

  6. Mónica dice:

    Estupendo post Elena y estupenda reflexión… en estos días he pensado mucho sobre este tema, y ya que tú lo compartes con nosotros, a mí me gustaría compartirlo contigo.
    Yo, desde hace unos meses. tengo mi marca personal en Instagram y comparto algo que me apasiona y , moda en su mayoría.
    Empecé hace poquito y me encuentro en esa fase inicial en la que le dedico mucho mucho tiempo y a veces me siento agotada, porque cuesta llegar a ver resultados. Publico todos los días, pero justo ahora a puertas de mis vacaciones, siento que necesito parar y desconectar unos días, para volver con más ganas todavía. Aquí llegó el dilema… ¿lo abandono en este tiempo? Al mismo tiempo pensé.. pero es que mi vida sigue!! de hecho haré cosa más interesantes que el resto del año y me apetece contar si he podido estrenar ese vestido que tenía reservado pendiente de una ocasión especial, si he podido leerme mi nuevo libro, el tiempo que estamos teniendo por nuestra Asturias o un montón de cosas más.
    Por tanto comparto contigo, que mi marca también se va conmigo de vacaciones. Con menos exigencia y posiblemente con contenido distinto, pero nos vamos para el norte unos días.
    Gracias Elena

    1. Elena Arnaiz dice:

      Que bueno es venirse al Norte Mónica (Y si es a Asturias ya ni te cuento 😉 ) Y si, esa es justo la actitud que quiero reflejar en este post. Tal cual, la huella que dejamos en nuestras redes no es otra cosa que nosotros mismos. Y si estás más relajada compartes más relax o más ocio o más lo que sea. Y si estás a tope de trabajo pues le damos salida an nuestro desempeño a nuestra forma de proceder. La clave está en ser coherente y consecuente con lo que hacemos y sentimos. Espero que lo estés disfrutando muchísimo!!

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