Yo es que de las redes sociales paso.

Y no me extraña…

He escuchado decir a personas inmersas en un proceso de búsqueda activa de empleo y a emprendedores tratando de conseguir más clientes afirmaciones sobre las redes sociales como estas:

  • “Yo tengo el CV subido en LinkedIn y eso no sirve para nada”.
  • “Ya buscaré alguna foto, de momento (meses y meses) la dejo en blanco”.
  • “¿Las recomendaciones… que son?”
  • “Fíjate que me han escrito un correo en LinkedIn,  ¡y es alguien a quién ni siquiera conozco!” (cara y/o voz de espanto).
  • “¿Y eso de Twitter cómo funciona?”, “ah, sí, ¿qué es lo de los famosos?” “Es muy complicado, ¿es necesario seguir a gente que no conoces? No, no, yo de eso paso… ”
  • “Facebook si, Facebook lo utilizo mucho para mi búsqueda de empleo, consulto páginas de empleo, de ayuntamientos, de empresas, etc. que alguna vez publican ofertas interesantes”
  • “Yo, la verdad es que no le veo mucho sentido a eso de usar las redes sociales para buscar empleo…”

Y no me extraña… añadiría yo.

Y es que nada, absolutamente nada de tu presencia en redes sociales sirve para algo si antes no has definido minuciosamente tu estrategiay si antes no te has formulado la pregunta mágica “¿para qué?”.

Si no estás convencido de ello, si no has encontrado realmente el sentido y la funcionalidad, si no has temporalizado, si no has tenido en cuenta el coste en tiempo y en dinero y si no mides el beneficio que te va reportando tu estrategia no hay resultados posibles.

Sin estrategia, sin plan, sin meta, sin objetivos bien definidos las posibilidades de aumentar nuestro potencial de empleabilidad o de conseguir clientes son similares a dejarlas en manos del azar.

Una vez que hemos trazado nuestra ruta, debemos centrar todo nuestro esfuerzo en conocer todos los detalles de la empresa en la que queremos trabajar, de nuestro cliente, detectar que les hace falta y todo lo nosotros tenemos para ayudarles a satisfacer esa necesidad.

Y es entonces, y sólo entonces, cuando tengo que pensar en los canales que tengo para llegar hasta él, hasta mi objetivo. Y estas, por el momento, son la combinación de estas dos:

  • Presencial1.0 (no perdamos el norte por centrar nuestra estrategia sólo en el 2.0). El tú a tú de toda la vida, el rato de antes y el rato de después de cualquier evento al que asistamos, llámalo networking si lo prefieres.
  • Online 2.0 (en el que seguimos siendo las mismas personas pero con un dispositivo por el medio, que no se nos olvide tampoco).

Pero hay un importantísimo matiz: son dos, pero no van por separado. Es más, cada vez tienden a unirse más, a formar un todo en nuestras formas y vías de comunicación. Debemos entender que no hay forma mejor de que alguien a quien le das tu tarjeta en un evento o en una reunión, te recuerde si le envías una invitación con un mensaje personalizado para contactar en LinkedIn (por poner un ejemplo muy sencillo…)

Y aquí, y sólo aquí, cobra sentido usar las redes de forma estratégica con la meta final de acercar tus potencialidades y tu mejor cara (si va con sonrisa siempre es de agradecer) a tu objetivo. Sea este una empresa, un reclutador, un gerente o un potencial cliente.

Pero es que, además, para llegar a tu objetivo, necesitarás unas alianzas. Necesitarás alguien que hable bien de ti, será fantástico que cuentes con un grupo (comunidad) que te apoye, que te acompañe en tu camino hacia el éxito y esto, exclusivamente lo podremos conseguir a base de interacción, de favorecer la comunicación honesta y cercana, de compartir en definitiva.

Sólo en este contexto te empezaran a encajar todas las piezas. Sólo llegado a este punto entenderás que si lo que quiero es enseñarle mi propuesta de valor, mi talento y mi actitud a mi objetivo, necesito detallar, cumplimentar y alimentar de forma minuciosa y atractiva mis redes sociales. Necesito mostrar mi opinión, compartir, aportar valor, atraer, comunicar a  través de la interacción, de la participación, de la cooperación y de la gratitud.

Sólo así comprenderás la importancia de interactuar y compartir en redes sociales (esta es la esencia del 2.0) dejando ver tus valores, tus competencias profesionales, tus capacidades de comunicación, y tu actitud en definitiva.

Y, es entonces, cuando sabes esto, cuando ya dominas las aplicaciones, cuando todo cobra sentido en tu estrategia  y ésta responde a un “para qué” cuando te preguntas…

Pero, ¿cómo es posible que alguien no utilice hoy en día las redes sociales en su búsqueda de empleo?

Y, no me extraña…

Este post está publicado originalmente en La Nueva Ruta del Empleo.

Plural: 4 Comentarios Añadir valoración

  1. raykolorenzo dice:

    Efectivamente es así, me quedo con la frase “seguimos siendo las mismas personas pero con un dispositivo por el medio”. Las redes sociales deberían ser eso, más sociales y menos comerciales. Son un altavoz sin batería que nos permiten potenciar la imagen de marca personal. Si no somos capaces de aprovecharlas, estamos perdiendo tiempo y oportunidades.

    Buen artículo, un saludo. Rayko Lorenzo.

    1. Elena Arnaiz dice:

      Compartimos totalmente punto de vista. Las redes sociales y el uso estratégico que hacemos de ellas para el posicionamiento de nuestra marca personal ha de tener el último fin de ser elegidos. No se trata de avasallar y meter por los ojos constantemente nuestra publicidad porque de lo contrario obtendremos justo el efecto contrario. Ayer he publicado un post en la plataforma La Nueva Ruta del Empleo que me atrevo a compartir contigo porque sin duda puede resultarte interesante y, sin duda, puedes añadirle valor comentando tu visión… http://www.lanuevarutadelempleo.com/Noticias/trata-con-carino-tu-marca-personal-en-redes-sociales
      Muchas gracias por tu valoración y por regalarme tu comentario! 🙂

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