#hoybrilla

¿Qué te hubiera gustado saber en el primer día en tu empresa? #HoyBrilla @BSPrendes

¿Qué te hubiera gustado saber en el primer día en tu empresa? Por Bibiana Suárez Prendes

Imagina que estudias Filología Inglesa. ¿Crees que a los 6 años podrías estar trabajando en el área de Desarrollo de Personas de una multinacional tecnológica y contar con una sólida experiencia ya en el área de la gestión de personas? ¿Crees que estarías forjando una carrera profesional brillante en el ámbito de la gestión e identificación del talento?

¿Crees que todo esto pasa por casualidad? Mi querida brillante de hoy antes creía que si. Que su éxito, su excelente huella, las valoraciones y recomendaciones que quiénes la conocemos y hemos tenido el privilegio de trabajar con ella vienen por azar. Y no, resulta que no.

Resulta que esto de la líquidez nos beneficia en vez de ahogarnos… si lo sabes gestionar bien. Resulta que las competencias para crecer dentro de la organización son entrenables. Y Bibiana es una maestra en esto. Y hoy nos lo explica en este regalo que comparte con nosotros. Generosa, como es ella. Generosa y puntillosa (no habrá post más repasado que este en todo mi blog, pongo la mano en el fuego! :p)  Aprendí mucho de ella en el tiempo que trabajamos juntas y en la ponencia que pudimos disfrutar en nuestra querida Aceleradora de Talento (ha nacido una gran comunicadora en público, para quién lo quiera recoger. Yo desde luego ya lo tengo muy en cuenta para mi #modoliantaon). Y nos dio claves que todo profesional que inicia en su carrera quisiera tener. Con ejemplos y experiencias vividas en primera persona y de las que yo doy fe. Y sus compañeras en DXC y partícipes también de alguna de las recomendaciones que nos dieron aquel día también. #HoyBrilla todo el área de Personas de DXC Asturias: MI Carmen Goiría (20 años de amistad me permiten ese MI 😉 ) y dos enormes profesionales y personas Ana Antón y Lara González

Me hace muy feliz ver a Bibiana brillar así. Y lo que te queda. Te lo digo yo que “pa” esto siempre tuve mucho ojo 😉 GRACIAS. Por todo. Y por esto:

El pasado mes de noviembre Elena me brindó el privilegio de compartir una mañana con los chicos de la Aceleradora de Talento de la Cámara de Comercio de Oviedo. Ahora y desde la distancia puedo decir con orgullo que seguramente ese día yo aprendí tanto o más que ellos, y que salí de allí con una nueva perspectiva y con ganas de contar, pero sobre todo de que me cuenten.

Empresa Elena Arnaiz HoyBrilla

El motivo de mi visita a los “Acelerados” era charlar acerca de las aptitudes y actitudes que son cruciales cuando empezamos nuestra andadura profesional y que, como consecuencia, nos ayudarán a abrirnos paso en el mundo laboral. Parece que todos sabemos que si queremos que nos contraten en una empresa tenemos que trabajar duro y ser eficientes en nuestras tareas, pero hay ciertos matices de los que después de unos años somos totalmente conscientes que seguro nos eran ajenos cuando firmamos nuestra primera beca, desde luego a mí me hubiese venido bien estar al tanto de alguno de estos puntos:

Hazte responsable de tus tareas.

Desde mi punto de vista, ésta es la base de tu éxito dentro de una organización. Tú eres el principal responsable de las tareas que se te encomiendan, que no las hagas o las hagas mal tiene consecuencias no sólo en la evaluación de tu desempeño sino en la organización. Tendemos a pensar que, por ser el primer contrato laboral o incluso una beca, nuestras acciones no tienen repercusión alguna en el funcionamiento de la empresa. Malas noticias: todo lo que hagas o no hagas y cómo lo hagas tiene consecuencias, sé consciente de ello y aprovéchalo.

 

Pregunta cuando no sepas algo

No des por sentado cosas que no sabes, y no tienes por qué saber, puede llevarte a cometer errores graves. No tengas miedo a preguntar, se da por sentado que, cuando alguien empieza en un trabajo nuevo, ya sea un experto en la materia con años de experiencia o acabe de salir de la facultad, habrá procedimientos que desconoce. Todo el mundo, desde tus compañeros a tu jefe han pasado por ello.

 

Sé todo lo autosuficiente que puedas.

“Pero, ¿en qué quedamos? ¿Me paro a preguntar lo que no sepa o hago las cosas de forma autónoma?”.

Sí, suena complicado, y de hecho puede llegar a serlo. Todos somos conscientes de que una persona nueva en la compañía necesita un periodo de adaptación, de preguntar dudas y de hacerse al día a día. Pero, llegado el momento, se espera que seas autosuficiente en la medida de lo posible. Esto no quiere decir que después de dos meses ya no puedas preguntar más dudas, quiere decir que debes ser suficientemente autónomo como para desarrollar ciertas tareas de forma completa una vez tengas la información que necesitas. Busca el equilibrio entre pedir ayuda e ir un paso más allá de forma proactiva.

Busca y plantea soluciones.

Sí, te encontrarás con muchos problemas que te impidan avanzar y no esté en tu mano solucionarlos. Tienes dos opciones: contarle a alguien cuál es el problema y esperar a que lo arregle o pensar qué soluciones podrían aplicarse y planteárselas a quien esté en posición de llevarlas a cabo. ¿Cuál de las dos opciones crees que puede ayudarte más a la hora de dejar tu huella en tu empresa?

Sé proactivo, propón mejoras.

Cuando detectes algún área de mejora habla, sugiere cambios, propón soluciones alternativas. Muchas veces ciertos procesos dentro de la empresa se hacen de una forma determinada porque “siempre se ha hecho así” y no hay nadie que sepa hacerlo de una forma mejor o más eficiente.

Imagínate que estás en una compañía donde, cuando tienen un evento, hacen los carteles promocionales usando el Paint y, además de llevarles mucho tiempo, no quedan demasiado bien. Tú conoces y sabes utilizar perfectamente el Photoshop, ¿qué harías? Dirías: ¿“es que soy becario, quién me va a escuchar”? Les vas a ahorrar tiempo y trabajo, no sólo te van a escuchar, te van a agradecer cualquier ayuda que puedas ofrecerles.

Eres parte de un todo.

Tu trabajo no está aislado. Todo, absolutamente todo lo que hagas dentro de una empresa forma parte de un cuidado engranaje, y cada una de las piezas tiene su importancia. Tendemos a creer que lo que pasa en la empresa nos es ajeno, quizá porque estamos allí de paso (contrato temporal o beca) o porque no es el trabajo de nuestros sueños. No importa cuál sea el motivo, durante el tiempo que estés allí hazlo bien, esfuérzate. Tu desempeño tiene consecuencias, bien a la hora de formarte como profesional (cuanto más te esfuerces, más aprenderás), de tomar la decisión de contratarte, o incluso a la hora de obtener otro trabajo (¿quién sabe si un compañero o jefe podría recomendarte para otra empresa o quizá ser quien decida si eres finalista o no de un proceso de selección futuro?).

Aprende a aprender.

Estoy segura de que nadie está aplicando al 100% los conocimientos que aprendió durante su formación académica. Igual de segura estoy de que incluso trabajando exactamente de lo que has estudiado, tienes que aprender mil y una cosas nuevas para poder desarrollar tus tareas. Son buenas noticias para los que estudiamos carreras con “poca salida” y para aquéllos que, una vez acabados los estudios, no se sienten del todo identificados con su formación. Vivimos en un entorno laboral y social líquido, las profesiones que hoy están en auge pueden no estarlo tanto dentro de unos años. Precisamente por esto es importante que aprendas a ser flexible, a aprender cosas nuevas y a abrir la mente a otros campos. En el mundo laboral descubrirás cosas que en un principio creías que no iban contigo que te encantan. Nútrete de ello y trabaja un perfil polivalente, cuantas más áreas domines, más “empleable” serás.

Sé parte de la empresa.

Mi último consejo y no por ello menos importante es que te involucres. Y con esto no me refiero a que hagas horas extra todos los días, quiero decir que seas consciente de que la empresa es tu casa, es el sitio donde pasas la mayor parte del tiempo, estás rodeado de gente que seguramente veas más que a tu familia, ¿no crees que merece la pena intentar ser uno más? Si toda la oficina sale a tomar el café un cuarto de hora al bar de la esquina, es preferible que vayas con ellos a que te quedes trabajando para dar buena imagen. Intégrate.

 

Espero haberte ayudado a formarte una idea general acerca de algunas de las competencias más valoradas en el mercado laboral. Sin embargo, como bien habrás deducido, esta lista no es ni de lejos una verdad universal. Es tu trabajo prestar atención y modificarla de acuerdo a tu situación específica en tu empresa.

Detecta los momentos en los que puedes brillar,

y no los dejes pasar,

recuerda que si tú no lo aprovechas,

alguien lo hará por ti.

Empresa Elena Arnaiz HOYBRILLA

Podéis seguir a Bibiana en:

LinkedIn: Biibiana Suárez Prendes

Twitter: @BSPrendes (lo usa muchísimo y le encanta especialmente esta red)

GRACIAS. No dejes de brillar así 🙂

Me encantará leer tu comentario :)