Eso lo puede hacer todo el mundo…o no.

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Pero tía, no es para tanto… Esto que yo he hecho, lo puede hacer todo el mundo. Es muy fácil.

Andrea, 9 años

En una conversación realmente poderosa con mi sobrina Andrea este fin de semana, ella afirmaba con su dulzura habitual, que lo que había conseguido hacer esa mañana de sábado no tenía tanto mérito como yo le estaba tratando de hacer ver.

Tiene 9 años y comenzó a nadar hace 9 meses. Constancia para ir a entrenar, disciplina para compaginarlo con el resto de sus obligaciones y quehaceres diarios, superar la pereza cuando lo que más te apetece un sábado a las 7 de la mañana es dormir, capacidad para gestionar la ansiedad y los nervios que una competición con sus jueces, sus marcas y sus marcadores y el rugir del público supone, poderosa habilidad para superar la frustración que supone darse cuenta de que las cosas no son fáciles y que no salen bien a la primera. Saber que en esta vida no siempre se gana y que si ganas, no te cae del cielo. Esfuerzo, trabajo e inteligencia emocional para conseguir superar sus metas (si no lo digo reviento, pero es que ha conseguido bajar 8 segundos su tiempo nadando 25 metros, y a mí, se me caía la baba viéndola).

Hablamos del talento, ya más tranquilamente por la noche en el sofá. Ella decía que todo el mundo tiene capacidad para hacer lo que ella hace. Yo le expliqué con argumentos muy contundentes, que no era cierto. Que si ella no hubiera decidido arriesgar, hacer cosas que le suponen todo un reto no lo habría conseguido. Que si ella hubiera hecho lo que hace todo el mundo, probablemente no hubiera tenido la oportunidad de poner en marcha y desarrollar su talento. Que ella era una valiente y una luchadora. Y que me sentía muy feliz por ella.

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Y esa misma reflexión que hice con Andrea, la quiero hacer contigo hoy. Quítate esa idea absurda de que lo que tú eres capaz de hacer lo puede hacer todo el mundo. Lo que tu haces sólo lo haces tú. Sólo tú sabes cuanto te pesa la mochila que llevas para llegar hasta donde has llegado. Y tú tienes que tener muy claro hasta dónde quieres llegar.

Pero para que eso ocurra tienes que tomar papel protagonista en el guión que decides escribir cada día. Tienes que tomar decisiones y, sobre todo, tienes que ACTUAR. A pesar de tu pereza, de tu miedo, de tu vergüenza, de tus “que-dirán”, de tus no sirve para nada y de tus “y-total-para-qué”.

Tienes que ser capaz de tirarte a la piscina (nunca mejor dicho) y tienes que ser consciente que mientras tú te estás mojando, estás pasando nervios, estás teniendo temores, estás totalmente implicado en conseguir tus objetivos… en definitiva, mientras tú estás viviendo hay gente que está durmiendo.

Sus cuerpos duermen, pero lo peor es que sus ganas también. Se encuentran en un profundo letargo del que cuesta mucho salir. Se dejan llevar totalmente por una inercia de inacción y de pasividad que los aleja dramáticamente de sus objetivos. Y tú luchas y haces cosas para que tus resultados sean otros. Y, sobre todo, si eres de los que se quedan durmiendo, necesito que despiertes ya.

Porque yo para ti (y para Andrea) quiero:

  • Quiero que pongas en valor el esfuerzo que realizas para conseguir tus resultados.

No me importa tanto lo qué consigues como lo que pones en marcha para llegar hasta tus sueños. Eso es lo que realmente me abruma, eso es lo que te va a llevar al éxito. Si te equivocas, si no sabes muy bien por dónde vas, si la técnica aún no es muy buena, tiene fácil solución. Pero tu esfuerzo y tu actitud serán los que te lleven a dónde tú decidas llegar.

  • Quiero que sepas que sólo la acción produce movimiento.

Que la única diferencia entre conseguir o no algo (lo que sea) es intentarlo. Y cuando lo hagas una vez, esforzarte una vez más en hacerlo lo mejor que tú puedas hasta acercarte a tu objetivo.

  • Quiero que sepas que lo lograrás jugando limpio y en buena compañía.

Que si, que en la piscina estamos más solos que la una. Que ahí sólo estamos nosotros mismos contra nuestros pensamientos y nuestras fuerzas físicas. Que llegar a la meta sólo depende de ti pero que aún así, tienes que tener claro que tu sólo nunca lo conseguirías. Que necesitas un abrazo de ánimo antes de ir a la batalla, que necesitas mil abrazos la primera vez que tropiezas. Que la mejor manera de recibir muchos, es dar tu muchos. Sin medida. Se generoso para ofrecer tu apoyo a quiénes cómo tú, se tiran cada día a la piscina. Cuélgate la medalla de la honestidad cada día.

  • Quiero que entiendas que no todo el mundo es capaz de hacer las mismas cosas que tú.

No te infravalores. Lo que para ti es “lo normal” no lo es para el resto de personas. Tal vez Nadal de pequeño pensara que jugar al tenis es muy fácil, tal vez José Antonio Marina piense que su habilidad para relacionar conceptos de diferentes disciplinas de forma magistral no sea para tanto, tal vez Brad Pitt haya días en los que no se vea guapo y tal vez tú, pienses que todas las cosas que pones en marcha para conseguir tu desarrollo profesional está al alcance de todo el mundo y es puesto en práctica por el común de los mortales.

Aprovecha y gestiona con éxito esa diferencia.

Frente  a todas las invitaciones constantes a que tires la toalla, tú sigues.

Frente a todo el bombardeo de negatividad que padeces a diario, tu caminas pasito a pasito sin decaer (o decayendo pero con la fuerza necesaria para levantarte una vez más) y ahí y sólo ahí es dónde está tu éxito.

Frente a todos los que te insinúan y, sobre todo, frente a todos los que te dicen en tu cara que no vas a poder,.. frente a estos lo mejor que puedes hacer es actuar como  con el agua que no has de beber…

Así que,  por favor, tírate  cada día a tu piscina particular, celebra que lo has hecho, que lo has intentado y que vas a hacer cuánto esté en tu mano por seguir mejorando, porque sabes que eres bueno y sabes que lo vas a conseguir.

Y, cada noche, súbete a tu propio podium a recoger tu medalla ya que un día más, has hecho algo totalmente único: intentarlo con todas tus fuerzas y en la medida de tus posibilidades.

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Plural: 13 Comentarios Añadir valoración

  1. Fantástico!!

    Un saludo Elena y que tengas una buena semana,

    David Barreda

    1. Elena Arnaiz dice:

      Cuanto me alegra que te haya gustado, y ya que me dejes comentario ni te cuento!! jajajaja Mil gracias y muy feliz semana para ti tambien! Un abrazo!

  2. iarcealba dice:

    Qué bonito artículo, y ¡qué buenos consejos a tu sobrina!

    Un saludo

    1. Elena Arnaiz dice:

      Me encanta que te haya gustado, mil gracias por regalarme tu comentario 😉 Que tengas muy feliz semana!

  3. Buenas noches Elena, quizás recuerdes que te dije leería tu blog. La verdad, me ha encantado.
    En lo que sea que hagamos, los caminos casi nunca son cortos, casi siempre son largos pero vale la pena recorrerlos.
    De todo cuanto escribes me quedo con tu permiso con una frase que me parece realmente especial : “Cuélgate la medalla de la honestidad cada día”, que bonito, que sencillo¡¡¡¡

    Muchas gracias a tu sobrina y a ti por compartir vuestra reflexión¡¡¡

    Un Saludo.

    Manuel.

    1. Elena Arnaiz dice:

      Manuel!! Me acuerdo perfectamente, ¿no ves que paso lista? jajajaja 😉 También recuerdo tu mirada limpia que deja ver justamente eso que más te ha llamado la atención de mi post: tu honestidad. Mil gracias por venir a leerme, me ha encantado!! 😉 Espero que nos volvamos a ver pronto, prometo seguir en mi línea de presentaciones con mucho impacto visual y poca letra 😉

  4. absolutamente de acuerdo con tu reflexión. Lo que hace especial a las personas y únicas es la capacidad de actuar y la constancia. Que luchen por sus sueños cada día. Es precioso que alguien de 9 años lo haya descubierto. Tu sobrina llegará lejos. Yo cuando me siento cansada de luchar y las cosas no salen como espero me digo “nadie dijo que iba a ser fácil” muchas gracias por tu post

    1. Elena Arnaiz dice:

      Exacto. Ni que lo conseguiríamos a la primera verdad? Persistencia y constancia para llegar a nuestra meta. Gracias por añadir otro componente más a la fórmula del éxito. Y gracias por añadir también tu generosidad!! un abrazo y gracias a ti.

  5. Juan dice:

    Buenos días Elena, casualidad … estaba degustando un osito de fresa cuando he leído tu nuevo post (no lo había visto aún).

    Una cosa me llama poderosamente la atención de lo que dices de tu sobrina, siendo tan pequeña, ‘superar la pereza’. Pienso que es lo importante porque de eso se deduce que le fascina lo que hace. Eso es lo que mueve a las personas que triunfan, y como te he comentado en algún otro post, es lo que hace únicos a esas personas a la hora de trabajar, de pasarlo bien, de encontrarse realizadas, … fascinación por lo que hacen en cada momento.

    Como bien dices, todo el mundo puede hacer las cosas pero a muchísimas personas les falta ese ‘plus’ que les hace diferentes y triunfadoras. Por supuesto que el camino no es fácil, y existen las dificultades pero son ‘menos’ si disfrutas con lo que haces. Levantarte cada lunes feliz por ir a trabajar, es tan importante como levantarte el sábado a las 5 porque amas el esquí, y no te importa hacer 200 kms y esperar tu turno para disfrutar de un día de nieve.

    Un placer como siempre leerte Elena.

    Que termines feliz la semana.

    1. Elena Arnaiz dice:

      Gracias Juan por destacar la importancia de la PASIÓN en todo aquello que llevamos a cabo. Prefiero tardar un poco más en contestarte el comentario, que hacerlo rápido por quitarlo de en medio. Si lo haces, hazlo bien, con todas tus ganas y porque te apetece y sientes que tienes que hacerlo. Para mi esta es la máxima y es lo que trato de aplicar en todo aquello que emprendo. Para mi esta es la clave para conseguir nuestra metas. Un factor determinante y muchas veces olvidado. Mil gracias por venir a recordarlo, mil gracias por transmitirme tu energía con cada comentario y no me hables de éxito, que llevo desde que subí la foto con antojo de ellos, jajajajaja 😉
      Mil gracias de corazón Juan.

  6. Marina dice:

    Me ha encantado leer tu artículo, y sobre todo me ha dado un empujón moral en estos momentos difíciles para mí. Es cierto que hay que seguir confiando en uno mismo pase lo que pase y sacar algo bueno de cada día y cada intento por pequeño que sea de mejorar.

  7. gemma318 dice:

    Me parece estupendo lo que cuentas.
    He tenido que cerrar mi clínica después de 20 años. Ahora estoy empezando con mi camilla en el metro y autobuses llendo a casa de mis pacientes

    Y sigo adelante aunque aveces pienso que no puedo.
    Pero sigo y quiero ampliar haciendo más cosas.
    Gracias por este artículo de superación personal.

    1. Elena Arnaiz dice:

      Gemma, gracias a ti por ser un ejemplo vivo de superación. Esa actitud tuya, de cogerte la camilla y todo lo que haga falta para seguir buscándote la vida, ese deseo que tu misma manifiestas de seguir y continuar aprendiendo y haciendo cada vez más cosas será el que te lleve a ese destino que sin duda mereces. Te envío toda mi fuerza y todo mi agradecimiento por tus palabras. Si en algo crees que puedo ayudarte, no dudes en decirme.

      Un abrazo y muchísimas gracias.

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