El autoconocimiento en la base del éxito para conseguir empleo.

Cuando reflexiono sobre las claves del éxito para alcanzar nuestros objetivos profesionales, para conseguir nuestro empleo, me vienen a la cabeza de forma inmediata cualidades tales como el esfuerzo, la persistencia, el entusiasmo, una autoestima equilibrada, incluso una potente red de apoyo social.

Pero creo, firmemente, que todas estas habilidades pueden aflorar en la medida en la que seamos capaces de conocer, valorar y estimar en su justa medida todo nuestro conjunto de potencialidades, virtudes, defectos y actitudes a desarrollar y porqué no, algunas de nuestras conductas a extinguir.

¿Cómo no me voy a conocer a mi mismo?

Parece fácil, incluso muy fácil. Estamos hablando de nosotros mismos, convivimos con nosotros mismos cada día, nada nos es más cercano que nuestra propia realidad, nuestras pautas de comportamiento en el día a día ¿cómo no me voy a conocer a mi mismo?

Hazlo, coge papel y un bolígrafo. Empieza por lo más sencillo, el ejercicio más básico y manido de las herramientas de autoconocimiento. Haz una raya en la mitad y a un lado tus virtudes y al otro tus defectos. Ya estás con el folio delante, tras un tiempo de bloqueo, otro de excusas y otro de “esto no sirve para nada”, serás capaz de definirte con unos adjetivos estándar aplicables a la mayor parte de la población y, en el mejor de los casos, en el apartado negativo, habrás puesto aquello de “soy excesivamente perfeccionista” que es lo que todos solemos decir ante la más temida de las preguntas en las entrevistas de selección.

De lo que si estoy segura, es que al posar el bolígrafo al lado del folio, todos nos habremos dado cuenta de la enorme dificultad que entraña hacer un análisis exhaustivo y fructífero de nosotros mismos.

Utilizando una analogía de la búsqueda de empleo como un juego de azar en la que intervienen múltiples factores, resulta fácil entender que si queremos tener más opciones de ganar esa partida, es imprescindible que conozcamos el valor de cada una nuestras cartas, en qué momento de la partida es mejor utilizar cada una de ellas, si debemos o no reservarnos el as para el final, etc.

Desde mi experiencia profesional vinculada al ámbito de los recursos humanos y de la orientación profesional y también desde mi experiencia personal cuando estoy sentada en el otro lado de la mesa, como buscadora de oportunidades laborales en las que desarrollar mi talento, el denominador común en muchas de las personas que participamos en el juego es que desconocemos profundamente las cartas que llevamos, y en ocasiones, hasta las reglas del juego.

Poner solución a esta situación, implica un trabajo inicial individual. Debemos hacer un análisis sincero y justo de nuestros conocimientos, de nuestras habilidades y, lo más importante, de nuestras actitudes. A partir de aquí, y ya se empieza a complicar el asunto, debemos validar esa visión que tenemos de nosotros mismos con quienes tienen el gusto de conocernos. Nos encontraremos con gratas sorpresas y (si tenemos suerte) alguien nos dirá algún aspecto en el que deberíamos mejorar.

Pero creo que en esta compleja tarea, tenemos a nuestra disposición profesionales que nos proporcionen las herramientas y metodologías más adecuadas para mejorar nuestro autoconocimiento. La función de los profesionales de la orientación laboral, del personal de las áreas de RRHH que promueven el talento dentro de las organizaciones, los mentores y los coaches cobra una relevancia fundamental.

Utilicemos todas las armas y estrategias de juego que desde estas disciplinas se nos plantean para ayudarnos a conocer que aspectos de nuestra conducta debemos fomentar, cuales debemos minimizar, cual es el valor añadido que nosotros podemos aportar, cuales son las condiciones del terreno de juego más favorables para nosotros, cual es nuestro talento (todos tenemos,al menos, uno), cual es, en realidad, la fuente de nuestra motivación, etc.

Empleo Orientación Elena Arnaiz
Autora de la imagen: Sonia Treviño

Sólo partiendo de esta sólida base y de esta profunda reflexión podemos comenzar a trazar nuestra ruta de empleo.

Sólo así encontraremos con éxito las acciones formativas, los autores y publicaciones de referencia, los recursos de empleo, los eventos de networking, etc. que más se ajustan a nuestra necesidad y que más van a contribuir a conseguir nuestro objetivo.

Ir sin ruta, es dar palos de ciego, es aumentar nuestra frustración, es perder nuestro valioso tiempo y, en alguna ocasión, incluso implica una pérdida económica, es dejar en manos de factores externos algo que sólo nos pertenece a nosotros mismos y es, por tanto, contribuir a mermar nuestra valiosa autoestima.

Como en todos los juegos, el azar también tiene su papel. Está en nuestra mano trabajar, conocer, informarnos, conocer bien nuestras cartas, los protagonistas del juego y sus normas para que esa fortuna se ponga de nuestra parte. Dejar todas nuestras opciones en sus manos, en los tiempos actuales, es casi casi tan arriesgado como iniciar una partida de ruleta rusa.

Este post está publicado originalmente en La Nueva Ruta del Empleo. 

Autora de la imagen: Sonia Treviño

Plural: 3 Comentarios Añadir valoración

  1. ¡Hola Elena!

    Soy Sonia Treviño la autora de la fotografía que has usado para el blog, es un montaje fotográfico que hice hace años para publicar en un blog que tenía de orientación laboral.
    No tengo inconveniente en que la utilices siempre y cuando cites la fuente, o bien compartas el enlace a mi blog (en la entrada de autoconocimiento uso esa foto editada en blanco y negro y con el logo) https://enpositivocoaching.wordpress.com/2013/04/09/que-contestas-si-te-preguntan-quien-eres/

    Espero que esta coincidencia sea para generar sinergias.

    Un saludo:

    Sonia

    1. Elena Arnaiz dice:

      Hola Sonia!!

      Lo primerísimo mil perdones. En la página para la que escribí el artículo de forma original http://www.nuevarutaempleo.com me añadieron esta foto a este texto. A mi me gustó tanto cuando me pasé el contenido a mi blog también me la traje. Y lo cierto es que daba por hecho, (en el sitio inicial también lo creyeron así) que era una imagen libre de derechos. Así que después de plantearte mis disculpas, te planteo mi enhorabuena por la foto. Y, por supuesto, ahora mismo indicaré tu nombre como autora de la misma.
      Muchísimas gracias por tu amabilidad y por tu comprensión al tratar el tema. Estamos en contacto para lo que necesites.

      Un abrazo!!

  2. ¡¡Hola Elena!!

    Debe ser la huella digital de aquel blog. Me alegra saber que la foto te gustó, además está diseñada para el tema que hablas en tu blog.

    Saludos.

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