Alguien me preguntaba qué es brillar… #HoyBrilla @merceroura

La conocí cuando se “escondía” detrás de un avatar rubio. Tapar su talento era igual que pretender apagar el sol. Ella (y más ahora después de haberla conocido) encarna la definición de brillar. Ella teje palabras hasta hacerlas cobrar vida. Ahora que la conozco puedo alcanzar a adivinar cuántas emociones, cuántas lágrimas de alegría y cuanta lluvia hay detrás de cada uno de sus posts y de sus imprudentes palabras. Ella hace magia y viene a hacernos brillar. Porque leerla es crecer un poquito más. Leerla, en definitiva, es sentirte más vivo. Disfrútala. Yo aún tengo la piel erizada.

Llegué a Asturias buscando la lluvia. Los últimos años me persigue tanto que he conseguido amarla sin medida… Como se ama todo lo que te ayuda a encontrar lo que hay dentro de ti y no te atreves a mostrar por temor…

Nos pasamos la vida poniendo tantos filtros a nuestra mirada para que no se note lo que sentimos que no podemos ver el mundo como realmente es… Maravilloso.

Lo es, a pesar de los tragos amargos y los atajos retorcidos.

A pesar de que la marea se te lleva a veces lo que tienes (o creías tener) y te deja desnudo y agotado.

Eso es sobre todo lo que quería contar en Oviedo, sabiendo que las personas a las que iba a encontrar, saben mucho de lluvia… Quise decir… Rendíos a amarla. Abrazad la sorpresa, la adversidad… Mirad al obstáculo con ojos generosos y la recompensa será enorme. Eso es lo que he aprendido con los golpes y lo mucho que me queda por aprender aún.

Sólo así se consigue brillar. Sólo cuando has prescindido del paraguas y no te importa mojarte, se obra el milagro y sale el sol. De eso es de lo que me he dado cuenta, de que primero hay que saltar al vacío para descubrir que tienes alas.

Aún no hemos entendido que en realidad lo que marca la diferencia es lo que nosotros podemos aportar. Preferimos adaptarnos a un molde establecido y al ver que no cabemos en él decidimos recortar nuestras esquinas o salir corriendo con el corazón encogido y no volverlo a intentar… No necesitamos moldes, somos únicos.

En este justo momento, hay alguien que necesita lo que somos y hacemos y nos está buscando, pero no nos ve. No puede porque estamos ocultos bajo una capa de tristeza, de miedo, de autocompasión y rechazo…

Sólo hace falta dar un paso. Uno. Cortito. Esa pequeña locura que siempre sueñas que haces. Esa que has estado a punto de hacer en mil ocasiones pero al final, se queda en la antesala de la intención…

Quieres brillar porque sabes que es la única forma de ocupar tu verdadero lugar en el mundo, pero  te asusta tanto que te cuentas historias para convencerte de que realmente no puedes, no quieres, no llegarás.

Cuando tienes miedo, la lista de excusas crece cada día. Lo sé perfectamente. Soy magistral excusándome y pensando que el mundo está contra mí.  Convenciéndome de que no puedo hacer nada para salir de la crisálida y volar… Eludiendo la responsabilidad de crecer y salir al mundo. Hubo un tiempo en que sofistiqué tanto esa técnica que podría haber escrito una tesis y desarrollado un método, os prometo que es infalible. No brillas. No se cuela nada dentro de ti y tu luz queda herméticamente apagada ante los demás.

Pero esa parte de ti que sabe que en realidad todo esto es una farsa, acaba rebelándose. No te deja quedarte quieto. Te susurra por las noches ”¿por qué no haces nada?” y cuando ves a alguien que consigue lo que sueñas, te tira de la oreja y grita “tú puedes igual que él, pregúntale cómo lo ha hecho”.

Y un día estallas. Y te armas de valor sin saber cómo y cuándo. Eso no importa, siempre llega. Cuando buscas, encuentras. En los ojos de alguien o en las páginas de un libro que nunca pensaste leer. Tu yo rebelde y mágico te deja pistas en las esquinas, en los mupis de tu ciudad, en los mensajes que dejan otros en las redes sociales, en las canciones de la radio… Asedia tu alma hasta que te das cuenta de que si no eres lo que sueñas es porque no has decidido serlo.

Brillar….

Brillar es tomar esa decisión.

Es dar el salto y creer.

Es confiar que puedes aunque nunca lo hayas intentado.

Brillar es compartir tus miedos y tus aciertos.

Sin desnudez, no hay brillo. Porque necesitas dar algo de ti a los demás para poder quitarte todos esos filtros que llevas adheridos a ti y que apagan tu luz.

Brillar es aquello que sucede en ti cuando asumes tu grandeza antes de conocerla.

Brillar es lo que pasa dentro de ti cuando crees en la magia antes de que suceda.

Y sobre todo es compartir y contagiar. Si no contagias brillo, tu brillo se apaga.

¿Qué sentido tiene si no sirve para compartir lo que sabes, lo que sueñas o lo que has aprendido y que puede ser útil para otras personas?

¿Para qué brillar si no es para entusiasmar a otros para que salgan de sus refugios y superar esos momentos en la vida que te ponen a prueba?

El verdadero brillo no es el que deslumbra sino el que sirve para guiar y hacer que otras personas compartan contigo una parte de ese camino…

Brillar no para cegar ni aturdir, sino para acompañar.

Brillar y saber cuándo ceder brillo y poner la atención en otras personas para que ocupen su lugar.

Llegué a Asturias para contar qué despertó en mi las ganas de compartir y cómo comunicar lo que llevamos dentro. He aprendido tanto…  Porque cuando somos capaces de quitarnos la capa que llevamos para escondernos, las personas lo agradecen y mucho. Porque se les suelta la imaginación y son capaces de compartir y sacar al sol sus miedos y dejar de recortarse las alas…

Y he visto gente volar. He visto ojos que brillaban tanto que hacía que los míos se emocionaran. He visto personas con ganas de superarse y, mejor aún, ganas de ayudar a otras personas a encontrar ese camino…

He visto conciencia y generosidad. He visto emoción y belleza.  De la de verdad, de la que crece cuando pasa el tiempo y llega un día que explota y se impregna en todo lo que le rodea…

Será porque nada es casual, así lo creo yo. Todo pasa por y para algo… Porque cuando quieres llegar a tu meta, cuando pones las ganas y te mueves, la magia empieza a trabajar contigo…

Cuando pones las ganas y te decides a ser tú mismo, el universo conspira a tu favor. Te trae los cómplices necesarios, personas generosas que están dispuestas a compartir su brillo y su profesionalidad sin límite…  Como Elena Arnaiz, Jessica Buelga y Paula Sopeña… Atrae a esas personas fascinantes dispuestas a quitarse la capa y mostrar su esplendor…  Aquí podría poner muchos nombres de personas maravillosas…  Y encuentra el lugar ideal… Oviedo, el Espacio Coworking Talud Ería con el gran equipo de Oviedo Emprende, pura excelencia , trabajo hecho desde el alma y con corazón… Pensando en las personas… Con la intención de ayudar a cambiar vidas y construir puentes.

Alguien me preguntaba qué es brillar.

No hay secreto, es así de sencillo y así de complicado… Vivir sin red. Amar lo que haces. Compartir. Ser tú sin filtros. Poner el alma en lo pequeño y el corazón en lo grande… Salir de ti mismo… Volar antes de tener la certeza absoluta de que sabrás. Desnudar tus miedos ante el mundo… Disfrutar… Amar la lluvia…

Y  dejé el paisaje de terciopelo verde  y sonrisas cálidas de Asturias sin notar la lluvia…

Una excusa para volver (es que a veces, aún busco excusas para salir de mi caparazón, estoy aprendiendo todavía a ser yo misma).

Gracias por la magia…

Mil gracias amigos. No lo sabéis pero una parte de mí siempre estará con vosotros.

Puedes disfrutar de sus reflexiones y ponerte en contacto con ella para contratar sus espectaculares formaciones y ponencias en el ámbito de la comunicación en: https://mercerou.wordpress.com/

Y, por supuesto, una de las cuentas que no te puedes perder en Twitter:  @merceroura

Sois muchos los que me habéis preguntado por su libro. Podéis comprarlo pinchando aquí

Gracias. Millones de gracias.

A la chica del abrigo verde y sus superpoderes. Cada vez que nombraste tu mágico abrigo verde en tus ponencias, esta canción (la adoro) resonaba en mi cabeza a todo volumen. ¡¡Por fin conozco a la protagonista de esta canción!!

 

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  1. Elena, Felicidades. Me ha parecido genial el homenaje que le haces a Mercè. Te he tomado prestada una frase tuya que me ha encantado para mi frase semanal: “Si no eres lo que sueñas es porque no has decidido serlo”. (no te preocupes, te cito como autora, no podía ser de otra manera).
    Por supuesto, me he suscrito a tu blog, faltaría más!
    Un saludo muy cordial y a seguir viajando con las palabras para transmitirnos tan buenas vibraciones.
    Francesc

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