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¿A dónde irá la energía que guardamos?

¿A dónde irá la energía que guardamos?

Y peor aún, a dónde irá la energía que no damos, que desperdiciamos, que regalamos. Dios mío, a dónde irá esa energía con la que mercadeamos. Valga este homenaje a mi “paisano” Víctor Manuel para introducir un fenómeno recurrente cuando hablamos de desarrollo profesional: el despilfarro de energía.

La energía está en constante movimiento. No sé, son teorías mías. Y son muy raras. Lo sé. Pero yo a las personas además de verlas de colores, las veo con movimientos fluctuantes y continuos de energía. A algunas se las ve rebosantes, y otras… Ay otras, están con la batería roja roja. Me voy a ahora con otro Víctor. Él las ve como bombillas (la avería que tenemos todos en este mundo es bastante importante) Pero no dejes de ver este vídeo que sé yo que te va a gustar. Por cierto, la foto de esa bombilla que ves en la cabecera de este post es de mi amigo Manu Morillo. Y bueno, es el mejor fotógrafo del mundo. La misma categoría para mujer se la lleva, ya sabéis, mi Bartolina.

En el metro de Madrid ví tantas personas con la energía tan por los suelos que me asusté. Y reflexioné sobre el título de este post. A dónde irá la energía que se guarda todas estas personas.

Esta reflexión la hice tras una conversación con Francisco Alcaide en la que reflexionábamos sobre palancas clave para el desarrollo de tu proyecto profesional: dinero, tiempo y energía eran tres de las que más importantes nos parecía abordar en ese momento y sobre el que Alcaide te va a hacer pensar de la forma en la que él sólo sabe si lees este post.

Energia Alcaide Arnaiz

Las otras dos variables las tengo muy claras. Y sé que tú también. Esto nos lo explican bastante bien,  pero sobre la energía no reflexionamos lo suficiente. Así que me fui con el run run y en el viaje de vuelta en tren a casita (con dos niños sentados detrás que otra cosa no, pero energía tienen por un tubo y así nos la han dejado disfrutar a todo el vagón y parte del otro ) seguí madurando sobre esta reflexión.

Preguntas sobre tu energía

  • ¿De dónde has sido capaz de sacar toda esa energía para hacer lo que has hecho este año?
  • Y si no has hecho tanto como tu esperabas ¿qué estás haciendo con toda tu energía? ¿Para qué te la guardas?
  • ¿Has derrochado energía este año? ¿Te sientes exhausto, agotada o exprimido totalmente?
  • ¿Has invertido tu energía en las personas que son capaces de hacerte crecer la tuya? ¿O sólo te has rodeado de chupones profesionales que no valoran tu energía y no te recargan la tuya?

Aquí la clave. Aquí las preguntas que quiero dejarte para tu reflexión vacacional.

Más preguntas. Ya sabes que no me canso

  • ¿Cuánto tiempo más estás dispuesto a seguir regalando tu energía?
  • ¿Cuánto vale tu energía vital?
  • ¿Cuánto dinero te cuesta quedarte a 0 de energía? Y lo que es más importante… ¿Cuánta vida te cuesta esto?
  • ¿Cuánto tiempo vas a invertir en recuperarla?

Vive lleno de eustrés

Sin esa energía creadora de la que hablo, no aguantarás mucho más tiempo. Tu cuerpo se alimenta de energía “de la buena”, de la que moviliza, de la que pasa a la acción, de la que está más relacionada con el eustrés (o estrés positivo, que palabra tan fea para algo tan bonito ¿verdad?).

Tu máxima productividad, tu felicidad, tu bienestar, tu nivel de satisfacción y tu sensación de ¡leches, qué bien lo he hecho! sólo puede llegar de la mano de esta energía.

Y si no es así, algo estás haciendo mal. Y, lo siento, pero es tu responsabilidad. Porque, en última instancia, tú decides a quién le regalas tu energía.

Tú decides con quién compartes tu energía

Yo lo tengo muy claro. No puedo ser más tajante, explícita y firme en mi convicción:

O #personasbonitas o nada.

Sólo a ellas les dedico mi energía, sólo en ellas me vuelco, sólo a ellas les doy toda mi vitalidad intensa y todo lo que se me ocurra en ese momento. Y ¿sabes? Cuando eres capaz de delimitar a la perfección a quién le das tu energía puedes dar sin límite, porque hay algo mágico en esta energía positiva de la que te hablo. Cuando la das con generosidad y a la persona adecuada, …. Te viene devuelta con creces. Tú que pensabas que lo estabas dando todo, resulta que te viene otra vez, de otra forma, con otro tamiz, pero en mayor medida y cantidad de la que tú la habías emitido.

Increíble pero cierto. Y con la misma facilidad, cuando la das a las personas y a las personas relacionadas con proyectos que en ese momento no son indicadas para ti (ojo, que muy probablemente no sea cosa de ellas, simplemente en ese momento de vuestras vidas no hay un intercambio de energías posible) el efecto rebote es abrasador.

Implicarte en proyectos que te restan, te consumen, te dejan al mínimo de energía acaba con tu talento, con tus ganas, con tu sonrisa, con tus posibilidades de encontrar personas a las que darles tu energía bonita. En términos de desarrollo profesional, es un caos, un completo desastre.

Yo lo venía haciendo de forma consciente aunque de forma informal, pero te aseguro que estoy por hacerme un Excel de balance de energía anual.

Y es necesario que tú te lo grabes, porque probablemente si las variables de dinero, tiempo e incluso marca están cubiertas hasta te sientas mal por la pereza máxima que te dan cierto tipo de clientes/proveedores/jefes, lo que sea. Y todo es porque no has tenido en cuenta ésta mágica variable: la energía Y no quiero que vuelva a pasarte nunca más.

Creo firmemente que el éxito profesional y personal te viene cuando eres capaz de tener el aplomo suficiente como para incluir la variable energía (bonita) en la ecuación.

Ser muy escrupuloso con la energía que das y más aún con a quién se la das te aporta un ventaja competitiva más.

Tener la palanca de la energía tan elevada y tan bien engrasada te permite darte alguna que otra concesión, que no sólo de energía y de #personasbonitas vive el hombre. Pero si no te quieres arrepentir, vigila muy muy bien este aspecto. Yo tengo muy claro que no me la puedo jugar en este aspecto. La energía negativa (distrés) me produce un malestar terrible que me impide dar lo mejor de mi. Y siento un rechazo casi visceral a todo aquello que me la produzca. Aunque a priori pienses que no te puedes permitir la licencia de decir que no a proyectos en el que las dos variables (tiempo y dinero) estén muy arriba, creo firmemente que el éxito profesional y personal te viene cuando eres capaz de tener el aplomo suficiente como para incluir la variable energía en la ecuación.

No dejes que te paren ahora.

Hasta aquí. Creo que me he explicado bien. Haz balance de energías. Mira a ver cuáles te están restando en exceso y si son imprescindibles y/o inmodificables por el momento aplícate concienzudamente en buscar energías bonitas en todas y cada una del resto de interacciones que tengas. Es tu responsabilidad, es tu estrategia, es tu vida. Sólo tienes una y sólo te va a pasar una vez.

Gracias por regalarme tu energía (bonita). Me llenáis de vida.